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Fecha:
Marzo 2026
No se trata solo de resolver controversias; se trata de contribuir a que la participación política sea efectiva y no excluyente
Publicado en Notas principales
El dirigente del SNTE destacó que, por ser la organización gremial con el mayor número de servidores públicos
Publicado en Notas principales
De manera paralela, Quintana Roo refuerza su presencia cultural en la sección artesanal del pabellón “Ventana a México”
Publicado en Notas principales
Entre ellas destaca la convocatoria “Un Viaje a la Luna”, que busca fortalecer el tejido social mediante proyectos artístico-formativos comunitarios dirigidos a niñas, niños
Publicado en Cultura
A través de este esfuerzo, se proyecta la entrega de 2 mil 352 toneladas de alimento, beneficiando a 2 mil 200 productores de 38 municipios de Coahuila
Publicado en Notas principales
Martes, 28 Abril 2026 11:16

Aliento diario, martes 28 de abril

Aliento diario, martes 28 de abril
El diálogo no es una afirmación simplista de la propia posición, ni se trata, necesariamente, de persuadir a los demás de nuestro punto de vista. El diálogo consiste en demostrar respeto por la dignidad de la vida de otra persona y en tener la disposición de aprender cuando nos enfrentamos a diferencias de personalidad o de perspectiva.

Joyas del Corazón, martes 28 de abril
Miremos siempre hacia adelante, nunca hacia atrás. Ante nosotros tenemos una vida llena de esperanza, de gloria y de triunfos.
Publicado en Soka Gakkai
Estado de México a la vanguardia en salud: moderniza áreas críticas en hospitales: En un esfuerzo sin precedentes que prioriza la seguridad del paciente y el cumplimiento de estándares internacionales, esta iniciativa permitió la modernización de zonas de alta complejidad —como unidades de terapia intensiva, quirófanos y neonatología—, dando un paso decisivo hacia la excelencia médica en el sistema de salud mexiquense
Publicado en Estados
El problema de fondo es evidente: mientras las primas aumentan de manera sostenida, las condiciones para hacer válido el seguro se vuelven cada vez más restrictivas
Publicado en Notas principales
Por protesta ante la falta de medicinas subsecretario de Salud visita Centro de Salud en Hidalgo: El subsecretario de Salud, Eduardo Clark y autoridades del IMSS Bienestar, se trasladaron este domingo hasta el Centro de Salud de Tenango de Doria en Hidalgo, donde los pacientes denunciaron falta de medicinas, durante un evento de la presidenta Claudia Sheinbaum
Publicado en Estados
Lunes, 27 Abril 2026 10:27

Aliento diario, lunes 27 de abril

Aliento diario, lunes 27 de abril
La «actividad» es sinónimo de «felicidad». Den rienda suelta a su talento único y vivan libremente, brillando al máximo tal como son, de esto se trata «vivir de verdad».

Joyas del Corazón, lunes 27 de abril
Sean personas sencillas, buenos ciudadanos y vecinos, dignos de confianza, capaces de reconfortar el corazón tormentoso y conflictivo de los amigos y sean, además, personas ejemplares en la comunidad y en el lugar de trabajo.
Publicado en Soka Gakkai

El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.