Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:
Febrero 2026
En otras palabras, si respaldan la reforma se hacen el harakiri político; si votan en contra, firman su sentencia de muerte 
Publicado en Notas principales
Miércoles, 11 Marzo 2026 12:33

Aliento diario, miércoles 11 de marzo

Aliento diario, miércoles 11 de marzo
Cuando despertamos a nuestra misión, una fuerza infinita brota de nuestro interior que nos permite superar cualquier obstáculo y cuando emprendemos acciones con valentía, esa fortaleza aumenta aún más.

Joyas del Corazón, miércoles 11 de marzo
¿ Qué felicidad puede sentir alguien que solo busca entregarse a una vida efímera, llena de pasatiempos ociosos, en vez de buscar su propio desarrollo ? Las mujeres que se esfuerzan en crecer y mejorar sobresalen en todas las etapas de su existencia.
Publicado en Soka Gakkai
Los organismos reunidos expusieron que el turismo es uno de los sectores que mayor derrama económica genera en nuestro país
Publicado en Turismo
La denuncia se basa en documentos públicos disponibles en la plataforma oficial ComprasMX
Publicado en Notas principales
La SSA ha aplicado casi 27 millones de vacunas contra el sarampión: Mientras la transmisión de la enfermedad sigue activa. El informe sobre la situación del sarampión en México indica que se ha presentado en 423 municipios de los 32 estados de la República, aunque la mayoría de afectados en este año se concentra en Jalisco, con 3 mil 604; Chiapas, 540; Ciudad de México, 424; Sinaloa, 216; estado de México, 184; Puebla, 155; Durango, 127, y Michoacán, 110.
Publicado en Estados
Martes, 10 Marzo 2026 09:33

Aliento diario, martes 10 de marzo

Aliento diario, martes 10 de marzo
Es largo el camino, pero es preciso seguir adelante. Esos esfuerzos tenaces y perseverantes generarán, con certeza, una ola de paz que se extenderá por todo el mundo.

Joyas del Corazón, martes 10 de marzo
Vivir consiste en batallar hasta con uno mismo. Si nos dejamos vencer, no gozaremos del placer de vivir plenamente, sólo nos quedarán arrepentimiento amargura y desdicha. Por eso, llevemos una vida con total convicción, conscientes de que hemos puesto todo nuestro empeño para lograr la victoria siendo fieles a nosotros mismos.
Publicado en Soka Gakkai
La fórmula no es nueva. Ya fue utilizada en procesos anteriores y consiste en designar coordinadores territoriales
Publicado en Notas principales
Lunes, 09 Marzo 2026 11:57

Aliento diario, lunes 9 de marzo

Aliento diario, lunes 9 de marzo
La amistad y la paz no son ideales lejanos e inalcanzables. El camino hacia la paz verdadera se inicia allí donde nos encontramos, en nuestra forma de tratar a quienes nos rodean.

Joyas del Corazón, lunes 9 de marzo
Tanto la felicidad como el infierno yacen en nuestro fuero interno, en nuestro propio corazón.
Publicado en Soka Gakkai
Mujeres exigen justicia y fin de la violencia: Decenas de miles de personas marcharon ayer en todo el mundo en el Día Internacional de la Mujer, el 8-M, en manifestaciones para pedir igualdad, el fin de la violencia contra las mujeres y el cese de la guerra en Medio Oriente
Publicado en Estados
El festival reunió a 7 mil 300 familias —alrededor de 15 mil asistentes--, consolidándose como termómetro del comportamiento real del viajero mexicano rumbo a 2026
Publicado en Turismo

El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.