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Fecha:
Febrero 2026
Aplicadas, 30.1 millones de dosis contra sarampión: Las acciones se realizan de manera coordinada entre diversas instituciones del sector salud, entre ellas el IMSS, el ISSSTE, IMSS-Bienestar, así como los servicios médicos de Petróleos Mexicanos y las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, con el objetivo de ampliar la cobertura de inmunización en todo el territorio nacional
Publicado en Estados
Martes, 17 Marzo 2026 09:28

Aliento diario, martes 17 de marzo

Aliento diario, martes 17 de marzo
La paz es una competencia entre la desesperación y la esperanza, entre la inconstancia y la persistencia. Cuanto más se arraiga la impotencia en la conciencia de las personas, mayor es la tendencia a recurrir a la fuerza. La falta de fortaleza interior engendra violencia.
 
Joyas del Corazón, martes 17 de marzo
La formación académica y la riqueza material en sí, no son metas primordiales en la vida. Nada es tan insensato como subestimarse o rebajarse sintiendo envidia por carecer de esas cosas. 
No olvide que usted misma es todo un tesoro; viva pues, con gran dignidad. 
Publicado en Soka Gakkai
La solidaridad auténtica con Cuba debería empezar por reconocer esa realidad y por acompañar las aspiraciones de libertad y prosperidad de su pueblo
Publicado en Notas principales
Royal Caribbean anuncia importante compromiso multianual para reforzar las medidas de protección y eliminación del sargazo en Mahahual
Publicado en Turismo
Viernes, 13 Marzo 2026 10:44

Aliento diario, viernes 13 de marzo

Aliento diario, viernes 13 de marzo
Todos podemos contribuir a la educación para la paz, incluso con algo tan sencillo como tomarnos el tiempo de conversar sobre la dignidad de la vida y la igualdad entre las personas junto a los niños y jóvenes que forman parte de nuestra vida, tanto en el hogar como en la comunidad. Nunca subestimemos el poder que tienen estas iniciativas, aparentemente pequeñas.

Joyas del Corazón, viernes 13 de marzo
Salir de las situaciones a fuerza de astucia y de mera habilidad táctica solo para dejar una buena impresión, parece cómodo a simple vista, pero es un proceder mezquino. No debemos vivir a merced de las circunstancias cambiantes, dejándonos llevar por la corriente de los tiempos sin crear valor alguno.
El regalo más preciado que podemos hacernos a nosotros mismos, es la propia vida.
Publicado en Soka Gakkai
Jalisco le quita a Chihuahua primer lugar en contagios: Jalisco se consolida como el principal foco de transmisión de sarampión, con una acumulación de 4 mil 594 casos confirmados, de los cuales 3 mil 930 corresponden a este año. En el sur del país, Chiapas registra 843 casos acumulados, Ciudad de México suma 544 contagios, Michoacán 365, Guerrero 344, Sinaloa 327, Sonora 258 y Durango 189 casos confirmados
Publicado en Estados
Michael cuenta con tres décadas de experiencia global en la industria hotelera en las Américas, Europa y la región de la Gran China
Publicado en Turismo
La misión no es fácil, empero, tarde que temprano habrá un hibrido legislativo que mantendrá contenta a la Jefa del Ejecutivo Federal
Publicado en Notas principales
Jueves, 12 Marzo 2026 10:44

Aliento diario, jueves 12 de marzo

Aliento diario, jueves 12 de marzo
Si desistimos antes de haberlo intentado, nada lograremos. En ese sentido, la paz implica una lucha contra la resignación.

Joyas del Corazón, jueves 12 de marzo
Los años de juventud no representan la única etapa de esplendor. Aunque disfruten de la flor de la vida, la felicidad que experimentan en esta fase de su existencia es superficial y nada garantiza que perdure. Desde una perspectiva a largo plazo, solo quien posea una sólida identidad, con el paso del tiempo incrementa su brillo como persona
Publicado en Soka Gakkai
Reporta durango segunda muerte por sarampión: La crisis epidemiológica por sarampión en Durango alcanzó un punto crítico tras confirmarse la segunda muerte en la entidad y un acumulado de 58 contagios. Por este motivo, la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional formalizó una serie de demandas que incluyen la transparencia absoluta sobre el avance del virus, la ejecución de campañas de vacunación masiva con prioridad en la niñez
Publicado en Estados

El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.