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De Cinco Estrellas. Aeropuertos Dominicanos en lo que va de 2026, crecen 9.9 por ciento en el flujo de pasajeros. Por: Victoria González Prado Destacado

29 Abr 2026
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De Cinco Estrellas. Aeropuertos Dominicanos en lo que va de 2026, crecen 9.9 por ciento en el flujo de pasajeros. Por: Victoria González Prado Aeropuerto Internacional Las Américas en República Dominicana.
  • Aeropuertos Dominicanos en lo que va de 2026, crecen 9.9 por ciento en el flujo de pasajeros 
  • 35 nuevas rutas prevé operar Volaris a partir de junio próximo 
  • Posadas consolida su presencia en el segmento premium 
  • oneworld da la bienvenida a Hawaiian Airlines como su nueva aerolínea miembro
  • La inauguración del Tianguis Turístico opacada al quedar sin luz el recinto donde se celebró 

El sistema aeroportuario gestionado por Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom) mantiene evolución positiva en el inicio de 2026, con 9.9 por ciento de crecimiento en el flujo de pasajeros durante el primer trimestre. En total, las terminales movilizaron cerca de 1,79 millones de viajeros, impulsadas por la recuperación del turismo y el fortalecimiento de la conectividad aérea del país.

El principal motor de este crecimiento fue el Aeropuerto Internacional Las Américas (Santo Domingo), que registró 1,38 millones de pasajeros, 10 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior. La fuerte demanda procedente de Estados Unidos ha consolidado a Santo Domingo como nodo clave para el tráfico internacional, tanto de entrada como de salida.

En el norte del país, el Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón (Puerto Plata) alcanzó los 336 mil pasajeros, apoyado en el dinamismo del mercado canadiense. Este comportamiento refuerza el posicionamiento de Puerto Plata como uno de los destinos turísticos en recuperación dentro del Caribe.

El crecimiento más destacado se registró en el Aeropuerto Internacional El Catey (Samaná), que experimentó 64 por ciento de incremento gracias a la incorporación de nuevas rutas internacionales. Este avance sitúa a Samaná como destino emergente con alto potencial dentro de la oferta turística dominicana.

En conjunto, estos resultados reflejan la consolidación del tráfico aéreo en República Dominicana y refuerzan el papel estratégico del sistema aeroportuario en el desarrollo económico y turístico del país, con perspectivas de crecimiento sostenido a lo largo de 2026.

 
Aeropuerto Internacional Las Américas en República Dominicana.

 

***** Volaris presentó, en el tianguis Turístico Acapulco 2026, su oferta de vuelos más reciente: 35 nuevas rutas que prevén comenzar a operar a partir de junio próximo, con ellas, la aerolínea fortalecerá su presencia en sus hubs de Guadalajara y Tijuana, y ofrecerá mayor conectividad desde y hacia ciudades clave como Puebla, Querétaro, Aguascalientes y San Luis Potosí, ampliando las opciones de viaje para las regiones Centro y El Bajío, fomentando red de rutas cortas y eficientes que permitan a los pasajeros elegir distintos esquemas de movilidad acorde a sus necesidades.

Once de las nuevas rutas amplían la conectividad con ciudades en Estados Unidos, incluyendo Houston, Los Ángeles, Nueva York (Newark), Dallas-Fort-Worth, Denver, Orlando, San Antonio, Chicago, Detroit y Salt Lake City.

Los boletos de las 35 nuevas rutas ya están a la venta a través de volaris.com y de la app oficial de la aerolínea, con frecuencias y horarios diseñados para atender a clientes que buscan opciones accesibles, convenientes y adaptadas a viajes tanto cortos como de mayor distancia, para fines turísticos y empresariales.

Las tarifas de introducción para estas nuevas rutas estarán disponibles desde 149 pesos en vuelos nacionales y desde 84 dólares en vuelos internacionales, ofreciendo opciones accesibles para planear sus próximos viajes con mayor anticipación y flexibilidad, tanto dentro de México como hacia Estados Unidos.

 
Prevé operar 35 vuelos más en junio próximo.



 

***** También en Acapulco, Posadas anunció la consolidación de su estrategia en el segmento de alta gama, con Izla by Fiesta Americana Isla Mujeres, como uno de sus desarrollos más relevantes en el Caribe mexicano.

El inmueble ofrece experiencia enfocada en privacidad, bienestar y conexión con el entorno natural. 122 habitaciones y suites con balcón privado, el hotel integra propuesta centrada en experiencias gastronómicas, wellness y espacios para celebraciones, posicionándose como opción diferenciada para viajeros que buscan experiencia más íntima y auténtica.

Las nuevas propiedades que abrirán son: Live Aqua Centro Histórico Ciudad de México, en el segmento urbano de alto nivel, Grand Fiesta Americana Riviera Maya, que abrirá sus puertas en noviembre próximo y ampliará su oferta all-inclusive en uno de los destinos turísticos más relevantes del país. 

La compañía hotelera cuenta también con propuestas como Devossion by Live Aqua, primer resort all-inclusive solo para adultos y Sunvivia by Fiesta Americana en Mazatlán, con concepto centrado en bienestar y convivencia familiar. Con estas aperturas, integrará alrededor de 7 por ciento de nuevas habitaciones y suites a su portafolio.   

Adicionalmente, Posadas impulsa la evolución de su propuesta con el desarrollo de 25 experiencias exclusivas que se integrarán a distintas propiedades en las próximas semanas, desde experiencias gastronómicas inmersivas hasta recorridos culturales, alineadas con la tendencia global hacia turismo más personalizado y de mayor valor agregado.

 
Devossion, solo para adultos.

 

***** oneworld da la bienvenida a Hawaiian Airlines como su nueva aerolínea miembro, convirtiéndose en la tercera compañía aérea estadounidense junto a Alaska Airlines y American Airlines, y sumando Honolulu como centro de conexión global.

Con Hawaiian Airlines a bordo, la red global de oneworld ofrece mayores oportunidades de viaje por las islas hawaianas y nuevos destinos en el Pacífico, como Hilo (Hawái), Rarotonga (Islas Cook), Pago Pago (Samoa Americana) y Papeete (Tahití).

Ole Orvér, CEO de la alianza comenta: “nos complace dar la bienvenida oficial a Hawaiian Airlines, fortaleciendo aún más la presencia de nuestra alianza en la región del Pacífico y en Estados Unidos. Reconocida por su servicio galardonado durante casi 100 años, la aerolínea hará que viajar a las hermosas islas de Hawái sea más fácil y gratificante ofreciendo experiencia superior que trae el espíritu de aloha a nuestra alianza”.

Por su parte, Diana Birkett Rakow, CEO de Hawaiian Airlines, señala: “estamos encantados de unirnos a esta gran familia de las mejores aerolíneas del mundo. oneworld ofrece importantes ventajas de viaje a nivel mundial para nuestros pasajeros. Esperamos con ilusión dar la bienvenida a bordo a los pasajeros procedentes de todo el mundo, compartir su aloha y la cálida hospitalidad”. 

 
Nueva aerolínea miembro de oneworld.




***** Dicen que los que están en el Tianguis Turístico México 2026, que en esta versión que celebra 50 años y regresó al lugar donde se originó, Acapulco, que la inauguración el lunes pasado, se vio opacada al quedar sin luz el recinto donde se celebró.

Así, se recurrió a la luz de celulares para leer los discursos mientras se encontraba dónde estaba la falla y, algunos asistentes prefirieron abandonar el salón. 

Tras poco más de 20 minutos, la luz regresó. Todavía la titular de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez leía su discurso y al regresar la luz comentó: “ya me había emocionado con esta anécdota a media luz, medio romántico, ¿verdad?, indicó la funcionaria.  

La energía eléctrica se recuperó justo a tiempo para que la titular de la Secretaría de Turismo Josefina Rodríguez, inaugurará el evento. Lamentable incidente, del que la titular de la Sectur no hizo mención.  

 

 

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.