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De Cinco Estrellas. Muy cerca de Peña de Bernal está Club Vergel Resort. Por: Victoria González Prado Destacado

27 Abr 2026
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De Cinco Estrellas. Muy cerca de Peña de Bernal está Club Vergel Resort. Por: Victoria González Prado Muy cerca de Peña de Bernal está Club Vergel Resort.
  • Muy cerca de Peña de Bernal está Club Vergel Resort, donde encontrarás experiencias inolvidables
  • En la costera Miguel Alemán del puerto de Acapulco abrió Ventana a México
  • Hoy será la inauguración de la versión 50 del Tianguis Turístico México
  • Aeropuerto Santiago-Rosalía de Castro en España cierra cinco semanas en pleno inicio de la temporada estival

La Peña de Bernal en Querétaro, es el tercer monolito más grande del mundo, después del Peñón de Gibraltar en España y del Pan de Azúcar en Brasil. Cuenta con una altura de 288 metros y está a 2 mil 515 metros sobre el nivel del mar. Hoy, además es pueblo mágico.

Los expertos dicen que el monolito tiene más de 10 millones de años y que procede de volcán que a través de los años se volvió inactivo y la lava en su interior se solidificó. Luego la erosión y el tiempo hicieron desaparecer el resto del volcán y quedó nada más el magma sólido.

En noviembre de 2007, la Peña de Bernal recibió presea de la Secretaría de Turismo y TV Azteca reconociéndola como una de las 13 Maravillas de México y considerándola como destino turístico con gran relevancia histórica y cultural.

En septiembre de 2009, la Unesco, le otorgó reconocimiento a la zona como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad: "Lugares de memoria y tradiciones vivas de los otomí-chichimecas de Tolimán: la Peña de Bernal, guardiana de un territorio sagrado".

Muy cerca de Peña de Bernal, a pocos minutos está "Club Vergel Resort", oasis campestre donde la naturaleza, la hospitalidad y el detalle se unen para crear experiencias inolvidables. Es lugar para descansar, celebrar y reconectar", asegura Paul DuPond, CEO del resort.

El Club cuenta con chalets, villas y habitaciones. Restaurante de cocina internacional. Es lugar ideal para bodas, experiencias wellness y eventos especiales y ha sido reconocido como uno de los mejores venues para bodas en Bernal y dentro del Top del estado de Querétaro. Cuentan con espacio natural incomparable, organización integral y atención a detalle.

Por lo que se refiere a la experiencia wellnnes, se realiza en entorno sereno, jardines espectaculares y vista privilegiada a la Peña de Bernal. Ideal para retiros, sesiones de relajación y actividades de bienestar que nutren el cuerpo, la mente y el espíritu.

Es como estar en hacienda contemporánea, amplios jardines perfectamente cuidados, terrazas con vistas abiertas hacia la peña y atmósfera de tranquilidad que lo convierte en destino ideal para escapadas, celebraciones especiales o simplemente para descansar unos días fuera del ruido. Su concepto combina privacidad, servicio personalizado y operación integral enfocada en la calidad y el detalle.

No tienes que casarte o acudir a evento importante. Simplemente decídete y visita un fin de semana Club Vergel Resort y no hagas nada, descansa, disfruta la alberca, camina por sus jardines, deléitate con la gastronomía, haz ejercicio, juega en el mini golf y desconéctate para luego reconectar.

Estarás tan cerca de la Peña de Bernal que tendrás que visitarla, subir y conocer un poco de su historia. Es lugar sagrado y sitio de memoria para los pueblos otomí-chicimecas de Tolimán. Representa punto místico de conexión entre el cielo y la tierra, guardiana del territorio. La palabra Bernal que da nombre al monolito y al pueblo es de origen vasco y fue usada por los conquistadores "para denominar a algún peñasco grande y alargado que se encontraba en aislado".

No pierdas la oportunidad y escápate al Club Vergel Resort, te aseguró que lo pasarás muy bien, disfrutarás del inmueble y de paso conocerás este importante lugar sagrado y lo tenemos aquí en México. Más información:

https://hotelvergelresortbernal.ohotel.mx/

 
Muy cerca de Peña de Bernal está Club Vergel Resort.

 

***** En la Costera Miguel Alemán, en Acapulco, arrancó ayer sábado ´Ventana a México´, espacio abierto y gratuito del Tianguis Turístico 2026, que encabezó, Josefina Rodríguez Zamora, secretaria de Turismo, junto a autoridades estatales y municipales, con la intención de llevar este evento internacional directamente a la gente.

Artesanos y cocineras tradicionales, son los protagonistas de esta Ventana que busca que el turismo no se quede solo en reuniones de negocio, sino que también se viva en las calles del puerto guerrerense.

Desde la Plaza Quebec, donde se instaló, la titular de la Sectur, explicó que el objetivo es abrir espacio donde se pueda ver, probar y comprar lo que representa la identidad del país. Ahí, los visitantes pueden encontrar textiles, piezas de alfarería, ingredientes y platillos que forman parte de distintas regiones de México.

La muestra reunió a participantes de 16 estados y estuvo disponible hasta ayer domingo, solo dos días. La idea, según autoridades, es que tanto locales como turistas recorran el espacio, interactúen con quienes elaboran los productos y conozcan de cerca el trabajo detrás de cada pieza o receta.

Durante el arranque, también se dijo que esta edición del Tianguis Turístico apuesta por modelo ´más incluyente´, en el que la derrama económica llegue directamente a quienes producen y mantienen vivas las tradiciones.

Simón Quiñones, secretario de Turismo de Guerrero, indicó que esta edición marca el regreso a las raíces del Tianguis, pero con visión distinta: abrir el evento al público y convertirlo en experiencia compartida.

 
En la Costera Miguel Alemán abrió Ventana México.

 

***** Por cierto, ya que hablamos de Ventana México, hoy lunes será la ceremonia inaugural de la versión 50 del Tianguis Turístico, que regresa al lugar que lo vio nacer y dicen “simboliza la recuperación del puerto tras años de retos y su consolidación histórica como sede principal del turismo mexicano”.

 

 

***** El aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro, el segundo aeródromo con mayor tráfico del norte de España, dejó de funcionar el jueves 23 de abril y abrirá el próximo 27 de mayo. 

El cierre responde a las obras de mantenimiento que se realizan en su pista de aterrizaje, así durante 35 días afectará a decenas de miles de viajeros, coincidiendo con el arranque de la temporada de verano y en año de especial relevancia turística para Galicia.

A consecuencia de las obras, grandes operadoras como, Ryanair Vueling y Aer Lingus se han visto obligadas a cancelar sus servicios programados hacia la capital gallega. Este paro supone duro golpe para la conectividad de la región, que el año pasado gestionó más de 3,1 millones de pasajeros y mantenía, solo con el Reino Unido, frecuencia de 30 vuelos semanales. El cierre se produce, además, en verano marcado por la alta demanda prevista ante fenómenos como el eclipse total de sol que recorrerá la zona.

La situación de Santiago de Compostela no es hecho aislado, ya que se suma a   drástica reducción de capacidad de asientos en el norte del país. Ryanair ya había anunciado previamente el recorte de 1,2 millones de plazas en España para 2026, lo que incluye la eliminación total de sus vuelos en Asturias y la reducción de Santiago a servicios mínimos cuando reabra. Este entorno de menor oferta de vuelos de bajo costo dificulta el acceso a los tesoros de la Unesco y a las rutas de peregrinación que definen la identidad de Santiago de Compostela.

A este cierre operativo se añade clima de inestabilidad laboral en otros aeródromos nacionales. Diversos sindicatos han convocado paros de controladores aéreos en aeropuertos como A Coruña, Sevilla, Jerez de la Frontera y Madrid-Cuatro Vientos, así como en varias terminales de las Islas Canarias. Los representantes de los trabajadores denuncian niveles de estrés y condiciones laborales que, según su criterio, podrían comprometer la seguridad aeronáutica, lo que complica aún más las alternativas de viaje para quienes buscaban aeropuertos cercanos.

Ante este panorama, las autoridades aeroportuarias recomiendan a los pasajeros afectados que contacten de inmediato con sus respectivas aerolíneas para conocer el estado de sus vuelos y explorar opciones de reubicación. Dado que el aeropuerto de Santiago es puerta de entrada fundamental para el Camino de Santiago y el turismo de naturaleza en Finisterre, el impacto económico en la hostelería y los servicios locales durante estas cinco semanas podría ser considerable.


Aeropuerto Santiago de Compostela Rosalía de Castro.


 

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.