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De Cinco Estrellas. Beer Fest Morelos, a realizarse los días 1 y 2 de mayo próximos en Jardines de México. Por: Victoria González Prado Destacado

30 Mar 2026
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De Cinco Estrellas. Beer Fest Morelos, a realizarse los días 1 y 2 de mayo próximos en Jardines de México. Por: Victoria González Prado Fernanda Gaxiola y Sergio Sánchez.
  • Beer Fest Morelos, a realizarse los días 1 y 2 de mayo próximos en Jardines de México
  • Willie Walsh, director de la IATA, señala que el aumento de los precios de boletos de avión será inevitable por el conflicto en Medio Oriente
  • Convening LATAM 2026 reunirá a líderes globales de la industria de reuniones en Quito, Ecuador

Beer Fest Morelos, a realizarse los días 1 y 2 de mayo próximos, y apuesta por cartel con nombres que marcaron a toda una generación del rock alternativo y del indie mexicano. Bandas como Allison o La Gusana Ciega forman parte de alineación que apela directamente a la nostalgia de quienes crecieron escuchando esas canciones.

El Beer Fest no es solo música. El evento se ha consolidado como experiencia que reúne gastronomía, cervezas y actividades para pasar todo el día —y hasta la noche— entre amigos.

En conferencia de prensa, Fernanda Gaxiola, subsecretaria de Turismo de Morelos, aseguró que el estado consolida su papel como destino de excelencia para el turismo de entretenimiento y gastronómico.

Dijo que los visitantes podrán disfrutar del cartel de artistas, del clima que ofrece Morelos durante todo el año, la importante oferta gastronómica y la degustación responsable de las mejores cervezas.

Por su parte, Sergio Sánchez, CEO de Jardines de México, explicó que el festival contará con zona de camping para vivir la experiencia completa durante dos días, así como transporte oficial para evitar conducir y cuidar la seguridad de los asistentes.

Cabe destacar que Jardines de México cuenta con 51 hectáreas de jardines de contemplación con temáticas como japonés, italiano, tropical y cactáceas. Ofrece experiencias naturales, eventos, restaurantes y laberinto, siendo sitio ideal para el ecoturismo familiar.

Los boletos están disponibles en www.superboletos.com y en las taquillas de Jardines de México.

La onceava edición del Beer Fest empezará con actividades que arrancarán desde las 12:00 del día y se extenderán durante toda la jornada. La sede será Jardines de México, amplio jardín botánico conocido por sus colecciones florales de temporada y sus espacios al aire libre, ubicado en el kilómetro 129 de la autopista México–Acapulco, a la altura de Tequesquitengo, en Morelos. El festival aprovechará este escenario natural para montar sus distintos espacios, que incluyen zonas musicales, áreas gastronómicas y el pabellón cervecero. La idea es que los asistentes puedan recorrer el lugar con calma mientras prueban diferentes estilos de cerveza artesanal, descubren propuestas culinarias y disfrutan de los conciertos.

La música será uno de los ejes principales del festival. Para esta edición, los organizadores confirmaron cartel integrado principalmente por bandas de rock nacional, muchas de ellas reconocidas dentro de la escena alternativa de los últimos años. Los artistas confirmados son: Allison, Los Blenders, Portugal The Man, José Madero, El Gran Silencio, La Gusana Ciega, Camilo Séptimo e Insite

El Beer Fest Morelos se ha caracterizado por combinar música, gastronomía y cultura cervecera en un mismo espacio, y para su onceava edición la apuesta será todavía mayor.

El festival reunirá más de 50 cervecerías nacionales e internacionales, que presentarán estilos pensados para todo tipo de paladar: desde lagers ligeras hasta cervezas artesanales más complejas.

La zona gastronómica también crecerá con oferta ampliada que incluirá food trucks, especialidades culinarias y la tradicional Gran Parrillada, de las áreas más concurridas del evento. A esto se suman espacios para bazar, activaciones de marcas, spots para fotografías y experiencias sensoriales pensadas para complementar la visita.

 
Fernanda Gaxiola y Sergio Sánchez.

 

***** Willie Walsh, director de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), señala que el aumento de los precios de boletos de avión será inevitable ante el incremento del queroseno, derivado por el conflicto en Medio Oriente.

El encarecimiento de los combustibles a nivel global ya ha comenzado a impactar directamente en el sector aéreo, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, que presiona a las aerolíneas y anticipa tarifas más altas para los viajeros, por lo que ha comenzado a reflejarse en algunos mercados y podría impactar en el turismo internacional.

Las compañías aéreas enfrentan dificultades asimilando el incremento en sus gastos, puesto que operan con márgenes reducidos. Por ello, trasladar parte de estos costos a los pasajeros se maneja como única alternativa viable, tendencia que ha comenzado a reflejarse en algunos mercados.

Además, se prevé que el impacto no solo alcance a las aerolíneas, sino también al sector turístico en general. Aunque las personas seguirán viajando, lo harán con menor frecuencia o por menos tiempo, afectando especialmente a los hoteles y otros servicios vinculados al turismo internacional.

 
Willie Walsh.

 

***** La industria de reuniones en América Latina transita hacia modelos más estratégicos, colaborativos y orientados a resultados, Convening LATAM 2026 se posiciona como plataforma clave para impulsar negocio, capitalizar conocimiento y acelerar la innovación en la región.

Organizado por PCMA LATAM (Professional Convention Management Association), el encuentro se llevará a cabo del 3 al 5 de mayo en Quito, Ecuador, donde se reunirán profesionales de eventos, industria de reuniones y sectores estratégicos con el objetivo de transformar los retos de la industria en oportunidades reales de desarrollo económico y colaboración.

Lucio Martín Vaquero, director Regional de PCMA Américas Latam, comenta: “hoy la industria de reuniones compite por relevancia, no por volumen. Los eventos que generan valor son aquellos capaces de incidir en la toma de decisiones, impulsar negocios y construir ecosistemas. Convening LATAM responde a esa lógica: es una plataforma diseñada para convertir conocimiento y colaboración en ventaja competitiva para América Latina”.

Como parte de su enfoque colaborativo, Convening LATAM 2026 se fortalece a través de alianzas estratégicas con asociaciones líderes de la industria a nivel global, como MPI Latam, COCAL, GBTA LATAM, AEGVE, COMIR, APPCE, SITE SOUTH AMERICA entre otras.  

A diferencia de otros encuentros tradicionales, Convening LATAM 2026 plantea modelo basado en aprendizaje aplicado, networking estratégico y visión global adaptada al contexto latinoamericano, donde el conocimiento no solo se comparte, sino que se traduce en acción y resultados medibles.

En su oportunidad, Fernando Famanía, presidente de PCMA México Chapter, asegura: “en su segunda edición, Convening LATAM llegará a Quito, Ecuador, un destino que combina historia, cultura y un espíritu vibrante que inspira el intercambio de ideas. El encuentro creará espacios diseñados para generar oportunidades reales y propiciar conversaciones auténticas en torno a los eventos, las tendencias y la innovación que están redefiniendo la industria de reuniones en la región”.

Para México, uno de los mercados más relevantes en la industria de reuniones en América Latina, la participación en Convening LATAM representa oportunidad estratégica para fortalecer su presencia en la región, generar nuevas oportunidades de negocio y conectar con actores clave del ecosistema global de eventos.

El programa contempla estructura inmersiva con contenidos enfocados en diseño de experiencias, tendencias globales, estrategia de marca y toma de decisiones en entornos cambiantes, reforzando el papel de la industria de reuniones como motor económico y de innovación en la región e integra espacios diseñados para fortalecer la conexión entre profesionales.

La edición 2026 da continuidad a la primera edición realizada en Bogotá en 2025, consolidando comunidad regional que busca elevar el estándar de los eventos hacia formatos más relevantes, sostenibles y orientados a resultados.

La industria de reuniones representa motor clave para el desarrollo económico, generando impacto en turismo, empleo y atracción de inversión en los destinos. Ejemplo claro de ello es que tan solo en México este sector representa el 1.62 por ciento del PIB nacional y genera cerca de un millón de empleos, según datos del COMIR (Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones).

En este contexto, Convening LATAM 2026 se consolida como el espacio donde la industria de reuniones en América Latina evoluciona, se conecta y genera impacto social y económico real, posicionándose como punto de articulación regional donde las ideas, las conexiones y la colaboración se traducen en crecimiento sostenible y evolución profesional para los actores del ecosistema MICE.

 
Fernando Famania y Lucio Martin.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.