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Desde San Lázaro. El rescate de Pemex; realidad o fantasía. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

27 Oct 2025
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Desde San Lázaro. El rescate de Pemex; realidad o fantasía. Por: Alejo Sánchez Cano Imagen tomada de: https://x.com/Pemex

Dice la 4T que sacó de la crisis a PEMEX, sin embargo, los datos duros señalan otra cosa, a tal grado que está comprometida seriamente la viabilidad financiera y operativa de la Petrolera, a un nivel que si no se da un viraje de 180 grados a la estrategia de rescate, estaríamos ante el inminente colapso. Ni lo han salvado y menos se ha alcanzado la soberanía energética.

Durante la glosa del I Informe de Gobierno, acudió a la Cámara de Diputados, el director general de PEMEX, Víctor Rodríguez Padilla, quien pasó las de Caín ante los duros cuestionamientos de los legisladores de oposición, tuvo que deslindarse varias veces del pasado con aseveraciones como “la deuda que heredamos” o “la producción de crudo está a la baja”

La diputada Genoveva Huerta Villegas (PAN) aseguró que Pemex es la empresa más quebrada, contaminante y peligrosa del mundo, por ello, es necesario saber sobre sus adeudos reales, los programas de pagos para pequeños y medianos proveedores, causas de los derrames y cómo prevenirlos, empresas asociadas en modalidad de contrato mixto, funcionarios denunciados que participaron en la red de huachicol fiscal y las medidas que se aplican para combatir la corrupción de Pemex.

En respuesta, el funcionario informó que, en el marco del combate al robo y al mercado de combustibles, se han inhabilitado alrededor de dos mil tomas clandestinas y se recuperaron 98 millones de litros de producto por un valor estimado en más de dos mil millones de pesos, y que tanto de la parte del huachicol como del contrabando que ha crecido con el tiempo, se está atacando todos los días.

Hay que recordar que según datos de la Procuradora Fiscal de la Federación, Grisel Galeana García, el daño acumulado por huachicol fiscal alcanza los  600 mil millones de pesos.

A pesar de que los proveedores dicen lo contrario, Rodríguez Padilla afirmó que se han  cumplido sin falta los compromisos financieros, “hemos pagado en tiempo y forma la deuda financiera que nos fue heredada. Los adeudos con proveedores se han reducido a la mitad y en cuanto a los adeudos, al mes de septiembre, hemos pagado casi 300 mil millones de pesos”, precisó.

Consideró que la reciente recompra de bonos por 12 mil millones de dólares mejoran el perfil de vencimientos que se tienen en la deuda y que las agencias calificadoras reconocen el fortalecimiento de la posición crediticia de Pemex.

En el tema financiero hay retos importantes, pero también resultados concretos. Durante este año, Pemex arrastró una “pesada deuda heredada” y que se está atendiendo en una estrategia seria. Para 2026 se enfrentan compromisos de 20 mil millones de dólares y, para 2027 estos vencimientos bajan a seis mil millones.

Hay recursos de hasta 250 mil millones de pesos de fondo compuesto por créditos de la Banca de Desarrollo y comercial, con respaldo de una garantía del Gobierno Federal, y “eso es lo que estamos aplicando en las últimas semanas y seguiremos aplicando lo que resta del mes, noviembre, diciembre, y vamos a dar continuidad en los meses de enero y febrero, hasta cumplir todos los adeudos, todas las inversiones realizadas en 2025 y los adeudos de 2024, y todo lo que resta. Todo lo vamos a pagar”, enfatizó.

El 89 por ciento de consumo de energía en el país está sustentada en hidrocarburos y se está disminuyendo con los renovables que están entrando en la parte eléctrica, pero aún así, entre petróleo y gas, el país depende en 88 por ciento de los hidrocarburos fósiles.  

El reconocimiento de que se necesita al sector privado no es suficiente cuando se colocan candados que inhiben la inversión privada, además de tener un  estado de derecho endeble y un Poder Judicial sometido por el Poder Ejecutivo

“Nosotros no rechazamos por principio la inversión privada, es un coadyuvante para el desarrollo, sobre todo, en esta época de geología madura, en la que se necesita un esfuerzo cada vez mayor”, aclaró Padilla.

Resaltó que Pemex sirve y contribuye a financiar los programas sociales porque tiene la obligación de entregar al Gobierno Federal el derecho petrolero para el bienestar que es de 30 por ciento de todos los ingresos que se tienen en la producción.

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El apunte del director

  • JUNIO 2026
    La verdadera amenaza a la soberanía mexicana 

    La relación entre los gobiernos de la presidenta Claudia Sheinbaum y Donald Trump atraviesa uno de sus momentos más complejos y delicados. Más allá de las diferencias ideológicas naturales entre una mandataria identificada con la izquierda latinoamericana y un presidente estadounidense de corte nacionalista y conservador, el punto de choque se encuentra en un tema que afecta directamente a ambas naciones: el poder del crimen organizado y la presencia de actores políticos vinculados con estructuras criminales.

    Durante años, el narcotráfico dejó de ser únicamente un problema de seguridad pública para convertirse en un fenómeno que permeó instituciones, gobiernos locales y estructuras de poder regional. Hoy, vastas zonas del territorio nacional se encuentran bajo la influencia o control de organizaciones criminales que desafían al Estado mexicano, imponen reglas, cobran extorsiones, controlan economías enteras y limitan el ejercicio pleno de la autoridad.

    Desde la óptica de Washington, estos grupos representan una amenaza directa para la seguridad de Estados Unidos por el tráfico de drogas, especialmente fentanilo, así como por sus redes financieras y de contrabando. Sin embargo, la discusión no debería centrarse únicamente en el impacto que tienen al norte de la frontera. La primera víctima de los cárteles ha sido México.

    Por ello resulta cuestionable la narrativa oficial que presenta cualquier señalamiento extranjero sobre la infiltración criminal en la política mexicana como una agresión a la soberanía nacional. La soberanía no se vulnera cuando se denuncia la presencia de criminales en las estructuras de gobierno; la soberanía se debilita cuando grupos delincuenciales sustituyen al Estado, controlan municipios enteros y condicionan la vida de millones de ciudadanos.

    En ese contexto, el discurso pronunciado por la presidenta Sheinbaum en la Plaza de la República, donde denunció supuestas intenciones de injerencia extranjera y advertencias sobre intentos de influir en los procesos electorales mexicanos, parece haber elevado innecesariamente la tensión bilateral. En lugar de privilegiar la prudencia diplomática, el mensaje adquirió un tono de confrontación que difícilmente contribuirá a mejorar una relación estratégica para ambos países.

    México y Estados Unidos comparten una de las fronteras más dinámicas del mundo, intercambios comerciales superiores a cientos de miles de millones de dólares al año y desafíos comunes en materia migratoria, económica y de seguridad. Convertir las diferencias en un conflicto político permanente no beneficia a ninguna de las dos naciones.

    La preocupación de Washington respecto a posibles vínculos entre funcionarios públicos y organizaciones criminales puede resultar incómoda para el gobierno mexicano, pero ignorarla o descalificarla mediante discursos nacionalistas no resolverá el problema de fondo. La pregunta central no es si existe presión extranjera, sino qué tan profunda es la penetración del crimen organizado en determinadas regiones y estructuras políticas del país.

    La historia reciente demuestra que los cárteles han logrado construir redes de protección política que les permiten operar con impunidad. Negar esa realidad sería tan irresponsable como aceptar sin pruebas cualquier acusación proveniente del extranjero. Lo que corresponde es fortalecer las instituciones de procuración de justicia, transparentar las investigaciones y garantizar que nadie esté por encima de la ley.

    La defensa de la soberanía nacional debe comenzar por recuperar plenamente el control territorial del Estado mexicano. Mientras existan regiones donde las organizaciones criminales ejerzan funciones que corresponden a las autoridades legítimas, cualquier discurso patriótico corre el riesgo de convertirse en una simple declaración retórica.

    La relación entre Trump y Sheinbaum será inevitablemente complicada por sus diferencias de visión política. Sin embargo, el mayor desafío no debería ser la confrontación verbal entre ambos gobiernos, sino la construcción de mecanismos eficaces para combatir a quienes verdaderamente amenazan la estabilidad de México: las organizaciones criminales y sus redes de protección política.

    Porque la soberanía no se pierde cuando un aliado cuestiona la actuación de un gobierno. La soberanía se pierde cuando el Estado deja de ejercer plenamente su autoridad sobre su propio territorio.