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De Cinco Estrellas. Claudia González, presidente de la AFEET, llevó a cabo su tercera junta reglamentaria. Por: Victoria González Prado Destacado

04 May 2026
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De Cinco Estrellas. Claudia González, presidente de la AFEET, llevó a cabo su tercera junta reglamentaria. Por: Victoria González Prado La mesa principal presidida por Claudia González, presidente de la AFEET.
  • Por segunda ocasión Puebla, será sede del Tianguis Turístico, ahora en 2027
  • Claudia González, presidente de la AFEET, llevó a cabo su tercera junta reglamentaria
  • Acotur reconoce a las mujeres que siguen transformando el destino del Caribe Mexicano 

Por segunda ocasión Puebla, será sede del Tianguis Turístico, ahora en 2027. Cabe recordar que, en el año 2013, Puebla se convirtió en la segunda edición itinerante, marcando hito para la entidad al recibir a los principales actores de la industria turística nacional e internacional tras el inicio de ese formato.

Además, fue considerado evento histórico y exitoso que superó expectativas, posicionando a la ciudad como destino líder con gran conectividad. Destacó por romper récords en stands (500), citas de negocios (más de 35 mil) y participación internacional, generando una derrama económica superior a los 170 millones de pesos.

Tuvo lugar en el Centro Expositor de Puebla, con 6 mil 500 metros cuadrados de exposición. Reunió a más de mil 500 tourperadores de 40 países. Resaltó su ubicación estratégica y su riqueza cultural y gastronómica. En aquel año se describió como el Tianguis más existoso superando incluso a ediciones previas en Acapulco y Puerto Vallarta.  

 

***** Claudia González, presidente de la Asociación Femenil de Ejecutivas de Empresas Turísticas (AFEET), llevó a cabo su tercera junta reglamentaria, en esta ocasión en el hotel Fiesta Inn Insurgentes Viaducto, siendo patrocinador junto con Aeroméxico y Sabre.

La presidente, detalló la presencia de la AFEET en distintas actividades como la Toma de Protesta de la filial en Oaxaca y en Baja California Sur. La sexta carrera con causa, organizada por la filial Jalisco. La reunión de Trabajo con Eugenio Segura Vázquez.

 
La mesa principal presidida por Claudia González, presidente de la AFEET.

 

También habló del encuentro gastronómico celebrado en el marco de la firma de convenio entre Ciudad de México y Buenos Aires. Presentación del libro de la filial Monterrey. Celebración del Día de la Mujer, organizado por la filial Querétaro, donde se rindió homenaje a las Chiquini, fundadoras de la AFEET.

Asimismo, Claudia González, dio a conocer las fechas de las próximas juntas reglamentarias y en septiembre, recordó, será la convención en Ixtapa Zihuatanejo y, firmaron convenio con Lizette Tapia, alcaldesa del lugar para promover el congreso.

También firmaron convenio con Skal. Participaron en la mesa de trabajo con el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), que preside Antonio Cosío.

En su oportunidad, Rocío Mejía presentó el programa AFEET Kids Leader, que destaca la importancia del trabajo realizado por mujeres para apoyar a los niños. 

También, Claudia impusó el pin de nueva socia a Noemi del Carmen Amora Parada, con lo cual le dio la bienvenida a la agrupación. Noemí, experta hotelera, que a partir de ese momento forma parte de la AFEET. Luego rindió protesta.

 
Isabel Martínez, Rocío Mejía, Adriana Gómez, Cecilia Beltrame. También, Carmen Morgana, Mary Carmen Rodríguez y Karla Sing.

 

De igual forma dio la bienvenida a Claudia Sing, quien luego de ser socia en la filial de Baja California ahora se integra a la AFEET nacional.

Mónica Romero, ejecutiva del hotel anfitrión, al hacer uso de la palabra, en representación de Luis Ladrón de Guevara, gerente del inmueble, presentó el inmueble y aseguró que cuenta con 210 habitaciones y siete junior suites. 

El hotel de siete pisos, se ubica muy cerca del World Trade Center, del Estadio Azul y la Plaza de toros.

Especialmente recibe viajeros de negocios, organización de eventos con cinco salones, dos salas de juntas, centro de negocios, restaurante y cafetería. Asimismo, comentó Mónica están a cargo del hotel One Patriotismo, ubicado en Plaza Metropolis.

Cabe destacar que por primera vez, se realizará la Convención Anual AFEET 2026, del 2 al 6 de septiembre, junto con su Congreso Internacional, (3 de septiembre), en Ixtapa, Zihuatanejo, por lo que pidió a las socias Contando con el patrocionio de Grupo Posadas, Fista Americana TraveltyCorporate & Consortia, Aeroméxico y Sabre la reunión tuvo lugar en el hotel Fiesta Inn Insurgentes Viaducto en Ciudad de México, lugar a donde llegaron 22 asociadas y algunas expresidentas lo que le dio carácter especial al encuentro.

 
Después de la toma de protesta. También, Mónica Romero, ejecutiva del hotel; Guadalupe Nava, representante de Posadas y la presidente e la AFEET. 

 

***** El tercer Foro de las Mujeres, denominado “Mujeres transformando el futuro”, en Riviera Maya, organizado por la Asociación de Complejos Vacacionales y Turísticos (Acotur), reafirma su compromiso con el reconocimiento y fortalecimiento del liderazgo femenino en el desarrollo económico, turístico y social del Caribe Mexicano.

El foro reunió en el Teatro de la Ciudad, a destacadas personalidades de los sectores empresarial, turístico y social convirtiéndose nuevamente en espacio inclusivo de diálogo, networking e inspiración.

“El 3er Foro de las Mujeres se consolidó como punto de encuentro para impulsar el liderazgo femenino, promover el intercambio de ideas y motivar a más mujeres a continuar superándose en el ámbito personal y profesional”, destacó Claudia Villuendas, presidente de Acotur.

El programa inició con el panel “Sumar para Transformar”, en el que participaron reconocidas líderes como Ilse Diamant, directora Creativa en Diamant Events y socia fundadora de DWSA; Karen Ramos, directora de Konstruka Realty y expresidente de AMPI Cancún 2025; Evelyn Hernández, Senior Manager México Regional & Caribbean Chains at Expedia Group; Noemí Constandse, presidente estatal de Damas Voluntarias de la Cruz Roja Mexicana y Elena Villarreal, co-fundadora de Ultrafemme Cancún y Grupo Ultra.

 
En el tercer Foro denominado “Mujeres transformando el futuro”.

 

Durante la sesión, compartieron experiencias sobre cómo la toma de decisiones conscientes y la colaboración estratégica han sido clave para impulsar transformaciones reales en sus respectivos sectores.

Uno de los momentos más inspiradores fue la conferencia magistral “La travesía interior: lecciones desde mar abierto”, impartida por la deportista quintanarroense Eugenia Méndez, quien relató su experiencia al cruzar el Océano Atlántico a remo, utilizando esta hazaña como metáfora de los desafíos personales y profesionales que pueden superarse con determinación, disciplina y resiliencia.

El foro continuó con el panel “Liderazgo con propósito”, en el que participaron Oliver Reinhart, CEO Corporativo de Grupo Best Day; Norman McPherson, director general de Legendary Vacation Club; y Claudia Villuendas, subdirectora de Fiesta Americana Villas Cancún y dirigente de Acotur. Los directivos compartieron reflexiones sobre la construcción de culturas organizacionales sólidas, el desarrollo del talento humano y la importancia de fomentar entornos inclusivos y sostenibles dentro de la industria turística.

La jornada concluyó con la participación de Susi Vereecken, mentora internacional en liderazgo y desarrollo organizacional, quien compartió herramientas prácticas y estrategias para alcanzar el éxito profesional con visión y propósito. El evento cerró con presentación especial de la Compañía Municipal de Ballet Folklórico.

Acotur agradeció a panelistas, asistentes y empresas patrocinadoras como Arrivia, Grupo Posadas, Royal Holiday Club, Assist Card, Myolegal y Voyanto, entre otras, por hacer posible esta iniciativa que fortalece la competitividad del destino y promueve el desarrollo integral de las mujeres en el Caribe Mexicano.

 
Riviera Maya el Foro fue organizado por Acotur.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.