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De Cinco Estrellas. United premia a los tarjetahabientes de MileagePlus con más millas y descuentos exclusivos en vuelos. Por: Victoria González Prado Destacado

02 Mar 2026
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De Cinco Estrellas. United premia a los tarjetahabientes de MileagePlus con más millas y descuentos exclusivos en vuelos. Por: Victoria González Prado United premia a los tarjetahabientes de MileagePlus.
  • United premia a los tarjetahabientes de MileagePlus con más millas y descuentos exclusivos en vuelos
  • AVA Resort Cancun, ha sido galardonado con el Premio AAA Cuatro Diamantes
  • Fundación Air Canada presenta las Becas Big Dreams para mejorar la salud y bienestar de niños y jóvenes
  • Proyecto de ley -con el fin de financiar al Instituto Guatemalteco de Cine-, encarecerá el transporte aéreo guatemalteco 

***** United está dando a los viajeros tres nuevas razones para tener y usar tarjeta de crédito o débito United MileagePlus: la capacidad de ganar hasta el doble de millas en comparación con quienes no son tarjetahabientes, al menos 10 por ciento de descuento en boletos de recompensa y acceso a inventario especial de sus asientos de recompensa de menor precio.

A partir de los boletos comprados el 2 de abril o después, los tarjetahabientes principales de United MileagePlus ganarán hasta el doble de millas por dólar en vuelos en comparación con quienes no son tarjetahabientes, y acumularán aún más millas al utilizar su tarjeta  para comprar su boleto.* Por ejemplo, los miembros MileagePlus 1K ganarán   17 millas por dólar al comprar vuelos elegibles con su tarjeta United Club, una de las tasas de acumulación más altas entre cualquier programa de recompensas de viaje de aerolíneas o tarjetas de crédito. Los tarjetahabientes también obtienen al menos 10 por ciento de descuento en cada boleto de recompensa que reserven, y aquellos que tengan estatus MileagePlus Premier ahorrarán al menos 15 por ciento.

La aerolínea también está otorgando a los miembros generales de MileagePlus que poseen tarjeta de crédito o débito de United acceso al inventario de Saver Award en clase ejecutiva United Polaris que antes solo estaba disponible para miembros Platinum y 1K. Además, al combinarse con los nuevos descuentos en recompensas para tarjetahabientes, los asientos de recompensa Polaris Saver tendrán precio de tan solo 72 mil millas (10 por ciento menos) para miembros generales con tarjeta, o de tan solo 68 mil millas (15 por ciento menos) para tarjetahabientes con estatus Premier.

Andrew Nocella, director Comercial de la compañía aérea asegura: “la forma más gratificante de volar es como miembro de MileagePlus, y la mejor manera de obtener el máximo valor del programa es contar con una de nuestras tarjetas de crédito o débito que está diseñada para premiar la lealtad y nuestros mejores clientes merecen los mejores beneficios de la industria. Los miembros de MileagePlus ahora pueden ganar más millas de forma más rápida con una tarjeta de United, y cada una de esas millas rendirá más gracias a nuestros descuentos permanentes en boletos de recompensa y al acceso ampliado a las tarifas Saver Award.”

Tres razones para obtener y usar una tarjeta de crédito o debido United MileagePlus: ganas más millas, descuentos en cada vuelo de recompense y Expanded Saver Awards, inventario adicional de asientos de Saver Award en la clase ejecutiva.   

United premia a los tarjetahabientes de MileagePlus.



***** AVA Resort Cancun, el innovador destino frente al mar Caribe, ha sido galardonado con el Premio AAA Cuatro Diamantes, distintivo, que se otorga tras riguroso proceso de inspecciones anónimas realizadas durante el año, consolida a la propiedad como uno de los principales referentes de hospitalidad en América Norte y el Caribe, destacando su calidad y servicio excepcional.

Fernando García Rosette, director general del inmueble y Bernardo Santillana, director de Ventas Nacionales de PAM Hotels coinciden en señalar: “este reconocimiento es un gran testimonio de la dedicación y pasión de todo nuestro equipo. El premio reafirma nuestro compromiso con la excelencia en cada detalle de la experiencia del huésped, desde la calidez del servicio y el confort, hasta nuestra propuesta gastronómica y la consistencia operativa que nos distingue”. Además, “brinda a los asesores de viajes una validación confiable e independiente de la calidad del resort”.

Diseñado para parejas, familias y viajeros en grupo, AVA Resort Cancun integra hospitalidad de alto nivel con propuesta de experiencias en constante crecimiento. A lo largo del año, el resort amplía su oferta gastronómica, actividades y programas exclusivos, consolidándose como destino dinámico y siempre renovado. 

 
El inmueble fue galardonado con los cuatro Diamantes de la AAA.

 

***** La Fundación Air Canada presentó su Programa de Becas Big Dreams, iniciativa que busca fortalecer a organizaciones dedicadas a mejorar la salud y bienestar de niños y jóvenes en todo Canadá.

Con la participación del Equipo Canadá en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno 2026 e inspirando a las nuevas generaciones con su perseverancia y determinación, el Programa Big Dreams, respalda iniciativas que utilizan el deporte y la recreación activa como herramientas para fomentar la confianza, resiliencia, inclusión y crecimiento personal. 

El programa contempla dos becas de 100 mil dólares cada una: la beca Futuros Saludables: dirigida a programas deportivos que promueven el bienestar, inclusión y resiliencia entre jóvenes de comunidades prioritarias.

La Beca de Deporte y Recreación Accesible: enfocada en iniciativas que permitan a niños y jóvenes con discapacidad participar plenamente y con seguridad en actividades físicas.

Ambas reflejan el espíritu del Equipo Canadá, donde el deporte inspira transformación, esperanza, ambición y el valor de soñar en grande.

Eric Lauzon, director de Relaciones Comunitarias y Alianzas comenta: “lanzar el Programa de Becas Big Dreams representa hecho significativo para nosotros. Estas becas buscan abrir puertas que fortalezcan la salud y el bienestar de niños y jóvenes, brindándoles espacios para moverse, pertenecer y crecer con confianza.

“Como el Equipo Canadá nos demuestra una y otra vez, el deporte tiene el poder de inspirar resiliencia, sentido de pertenencia y nuevas posibilidades. A través de este programa, nos enorgullece apoyar a organizaciones que ayudan a jóvenes en todo Canadá a descubrir su potencial, fortalecer su bienestar y soñar sin límites”, concluyó Lauzon.

La convocatoria está abierta (página web en inglés) y las solicitudes deberán enviarse a más tardar el día 15 de marzo de 2026. Para participar, las organizaciones benéficas registradas en Canadá deberán atender a jóvenes de comunidades prioritarias, incluidas comunidades racializadas, indígenas, personas recién llegadas al país y comunidades con acceso limitado a recursos, o a niños y jóvenes con discapacidad, con enfoque en actividad física inclusiva.

Las propuestas serán evaluadas una vez cerrado el periodo de inscripción y las organizaciones seleccionadas serán notificadas en la primavera de 2026.

 
La fundación apoyará a niños y jóvenes.

 

***** La Asociación Guatemalteca de Líneas Aéreas (AGLA), la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) urgen evaluar el impacto del artículo 32 del con el fin de financiar al Instituto Guatemalteco de Cine.

Los cargos aplicados a la aviación, en seguimiento a los principios delineados por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), de la cual Guatemala es miembro, deben estar relacionados con la prestación de servicios a aerolíneas y pasajeros, y los ingresos resultantes deben utilizarse para la operación, mantenimiento y desarrollo de la infraestructura y servicios aeronáuticos, reinvirtiéndose en la aviación y no desviándose a otros fines.

Dada la significativa contribución de la aviación a la economía de Guatemala —US$740 millones al PIB y 62 mil empleos— la industria considera que este gravamen restará competitividad al país y se añade a otros cargos no relacionados al sector que se incluyen en el boleto aéreo actualmente.

Para que la aviación actúe realmente como catalizador económico, solicitamos eliminar el artículo que crea esta contribución y explorar mecanismos de financiamiento alternativos no vinculados al transporte aéreo que permitan alcanzar los objetivos culturales propuestos sin afectar la conectividad aérea de Guatemala.

 
Quieren apoyar al Instituto Guatemalteco de Cine.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.