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De Cinco Estrellas. A partir del 15 de febrero, los vuelos de Emirates que conectan CDMX, Barcelona y Dubái contarán con asientos de Turista Premium. Por: Victoria González Prado Destacado

30 Ene 2026
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De Cinco Estrellas. A partir del 15 de febrero, los vuelos de Emirates que conectan CDMX, Barcelona y Dubái contarán con asientos de Turista Premium. Por: Victoria González Prado Desde Ciudad de México la aerolínea ofrece asientos de Turista Premium.
  • A partir del 15 de febrero, los vuelos de Emirates que conectan Ciudad de México, Barcelona y Dubái contarán con asientos de Turista Premium
  • La 85 edición del Discover Boating Miami International Boat Show anuncia renovado diseño y aumento de visitantes latinoamericanos

A partir del 15 de febrero, los vuelos de Emirates que conectan Ciudad de México con Barcelona y Dubái contarán con asientos de Turista Premium disponibles para los clientes al momento de reservar. 

Así, pronto podrán disfrutar la comodidad de la clase Turista Premium con la posibilidad de viajar con mayor espacio para las piernas, amenidades adicionales y propuesta gastronómica de alta calidad.

Scott Lantz, director Regional de Emirates en México, señaló: “esta clase   ofrece una experiencia de viaje superior para vuelos de larga distancia, con amenidades y comodidades adicionales que aportan valor agregado, incluyendo nuestra gastronomía insignia, más espacio para las piernas, reposapiés y más.

La aerolínea continuará con el despliegue de sus aviones Boeing 777 remodelados y los nuevos A350 en destinos clave de Europa, Norteamérica, Asia, Medio Oriente, África y Australia, llevando la clase Turista Premium y sus productos de cabina más recientes a más ciudades de su red global.

Para el 1 de julio, los aviones A380, Boeing 777 y A350 de la aerolínea, equipados con los interiores de cabina más modernos y Turista Premium, operarán en más de 84 rutas, reafirmando su compromiso de ofrecer experiencia consistente y de alta gama en toda su red.

La compañía aérea también desplegará su A350 en nuevos vuelos diarios a Copenhague, Phuket y Ciudad del Cabo, sumando una frecuencia adicional y ofreciendo a los clientes mayor conectividad junto con experiencia a bordo mejorada.

A partir del 1 de junio, se introducirá un segundo vuelo diario entre Dubái y Copenhague; un tercer vuelo Phuket, así como un tercero hacia y desde Ciudad del Cabo a partir del 1 de julio.

Los tres vuelos serán operados con el avión A350 más nuevo de la aerolínea, que cuenta con la galardonada Clase Turista Premium, además de las cabinas más recientes de Clase Business y Clase Turista.

Asimismo, la aerolínea operará su nuevo A350 hacia Roma a partir del 29 de marzo y hacia Taipéi desde el 1 de mayo.

 
Desde Ciudad de México la aerolínea ofrece asientos de Turista Premium. 

 

***** Con el emblemático paseo marítimo de Miami y Miami Beach como escenario, destino mundialmente famoso por su estilo de vida, cultura y patrimonio marítimo, la 85.ª edición del Discover Boating® Miami International Boat Show® (DBMIBS por sus siglas en inglés) el evento náutico más influyente del mundo, se prepara para dar la bienvenida a aficionados, compradores y más de mil expositores del 11 al 15 de febrero próximo. La feria, que se celebrará en algunos de los lugares más emblemáticos del destino, contará con nuevo diseño optimizado, listo para mejorar la experiencia de los visitantes y facilitar el acceso a sus tres sedes principales, reafirmando su posición como punto de encuentro clave para la comunidad náutica latinoamericana.

La importancia de la feria para la región se refleja en la notable asistencia de público latinoamericano. La edición de 2025 registró importante presencia de visitantes internacionales procedentes de Brasil (8,57 por ciento), México (8,20 por ciento) y el Caribe (10,43 por ciento), además de fuerte presencia de Argentina (3,37 por ciento) y Colombia (1,69 por ciento). Este nuevo formato busca ofrecer experiencia aún más conectada y accesible para este público clave.

La reunión de 2026 marca el debut de Miami Beach Yacht Collection en Collins Avenue, que por primera vez desde 2018 exhibirá yates de lujo en uno de los paseos marítimos más emblemáticos de Miami, a lo largo de Indian Creek. Marcas Premium como Azimut, Ferretti, Sunseeker, Sanlorenzo, Princess y otras ya han confirmado su participación.

Andrew Doole, presidente de Ferias Náuticas de EU., comenta: “la Feria Náutica representa una evolución significativa en nuestra historia. Al celebrar nuestra 85.ª edición, presentamos un diseño más intuitivo y conectado que facilita la exploración.  Colocar la colección de yates más cerca del centro de convenciones y crear un destino integrado para la navegación responde directamente a lo que nos han pedido nuestros asistentes, muchos de los cuales proceden de Latinoamérica: una experiencia de navegación más fluida”.

Las principales sedes del evento de 2026 incluyen: Miami Beach Convention Center y Pride Park: el epicentro del evento, con embarcaciones de hasta 49 pies, motores, accesorios náuticos, electrónica y experiencias interactivas.

Miami Beach Yacht Collection (Collins Avenue): el nuevo hogar acuático para yates a motor de entre 30 y 125 pies, embarcaciones auxiliares y accesorios de lujo.

Sailor's Cove en IGY Yacht Haven Grand Miami: espacio exclusivo para veleros, catamaranes y el estilo de vida náutico.

Más allá del evento, Miami y Miami Beach ofrecen escenario incomparable para los visitantes internacionales. Conocido mundialmente por sus emblemáticas playas, restaurantes con estrellas Michelin, tiendas de lujo, arte y cultura, y vida nocturna vibrante. El destino sigue atrayendo a visitantes de toda América Latina y más allá. Miami ofrece el escenario ideal para combinar negocios, navegación y vacaciones en experiencia dinámica.

Por si parte, David Whitaker, presidente y CEO de la Greater Miami Convention & Visitors Bureau asegura: “Miami y Miami Beach han sido durante mucho tiempo un punto de encuentro natural este nuevo formato ofrecerá una experiencia perfecta a los visitantes, combinando la navegación de primera clase con el emblemático estilo de vida costero del destino, y reforzará aún más el papel de Miami como puerta de entrada global para eventos internacionales y turismo”.

El Discover Boating® Miami International Boat Show® es propiedad de la Asociación Nacional de Fabricantes Marítimos (NMMA, por sus siglas en inglés) y la Asociación Internacional de Brokers de Yates (IYBA, por sus siglas en inglés) y está organizado por Informa Markets. Como el salón náutico más antiguo de Florida y uno de los más grandes del mundo, ha desempeñado papel fundamental en la configuración de la industria náutica recreativa. El evento está abierto al público y es visita obligada para cualquier aficionado a la navegación o profesional del sector. Las entradas ya están a la venta y dan acceso a todas las instalaciones del evento, lo que ofrece oportunidad única para explorar lo último en innovación, diseño y estilo de vida náutico. Más información y entradas: www.MiamiBoatShow.com.

 
Del 11 al 15 de febrero la 85 edición del Discover Boating Miami International Boat Show.

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.