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Registra Coahuila una gran afluencia en esta primera semana de vacaciones Destacado

07 Abr 2026
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Registra Coahuila una gran afluencia en esta primera semana de vacaciones Imagen tomada de: https://coahuila.gob.mx/
  • Miles turistean en el estado más seguro

En esta primera semana de vacaciones nuestro estado registró una alta afluencia de turistas y visitantes en todas las regiones, lo que consolida a Coahuila como un gran destino turístico seguro y atractivo.

Con múltiples actividades a lo largo y ancho del territorio estatal, con ocho Pueblos Mágicos, con excelentes lugares y una oferta turística diversa, la entidad recibió a casi 470 mil visitantes, se generó una derrama económica de más de 500 millones de pesos y una ocupación hotelera promedio en el estado del 72.5%.

En Coahuila se llevaron a cabo eventos propios de la Semana Santa como las representaciones de los viacrucis vivientes y la Procesión del Silencio, los cuales registraron miles de asistentes; por otro lado, también se realizaron con éxito festivales gastronómicos y vaqueros, rodeos, cabalgatas, callejoneadas, bailes populares, pesca, enología, ciclismo, actividades culturales y artísticas.

Los Pueblos Mágicos se convirtieron en destinos preferidos por turistas de Coahuila, de otras partes de la República Mexicana e incluso del extranjero, teniendo un promedio del 82 por ciento durante la semana y llegando al 100 por ciento durante el fin de semana con 170 mil visitantes y una derrama cercana a los 200 millones de pesos.

Mientras que ciudades con vocación turística como Saltillo, Torreón, Monclova, entre otras, recibieron más de 300 mil visitantes generando una derrama superior a los 315 millones de pesos.

La campaña “Turistea por el estado más seguro” dio grandes resultados, ya que los turistas han coincidido en que las condiciones seguras de Coahuila fueron clave para viajar a nuestro estado en Semana Santa y disfrutar de un destino seguro.

"Para el gobernador Manolo Jiménez Salinas es prioridad detonar el turismo, ya que es una industria pujante que genera derrama económica, inversiones, empleos y desarrollo en el estado", señaló Martha Elena Moncada Zertuche, encargada del despacho de la Secretaría de Turismo y Desarrollo de Pueblos Mágicos.

“Estamos muy contentos por lo acertado de la campaña ‘Turistea por el estado más seguro’, de las campañas promocionales que previo al periodo fueron lanzadas y del impulso que dimos a los eventos turísticos, y que se reflejaron en los resultados positivos en esta primera semana de vacaciones”, indicó.

Hizo un especial reconocimiento al trabajo de la cadena de valor del turismo, que siempre brinda servicios y atención de calidad al visitante.

“Falta una semana más de la temporada y confiamos en que superaremos las expectativas de visitantes y de derrama económica en el estado; vimos muchas familias en eventos religiosos, en los Pueblos Mágicos y en albercas, paseos, parques, museos y sitios naturales de todas las regiones; los invitamos a que sigan visitando Coahuila y disfruten de una grata estancia y de grandes experiencias en este periodo vacacional", concluyó.

Con información de: https://coahuila.gob.mx/

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El apunte del director

  • JUNIO 2026
    La verdadera amenaza a la soberanía mexicana 

    La relación entre los gobiernos de la presidenta Claudia Sheinbaum y Donald Trump atraviesa uno de sus momentos más complejos y delicados. Más allá de las diferencias ideológicas naturales entre una mandataria identificada con la izquierda latinoamericana y un presidente estadounidense de corte nacionalista y conservador, el punto de choque se encuentra en un tema que afecta directamente a ambas naciones: el poder del crimen organizado y la presencia de actores políticos vinculados con estructuras criminales.

    Durante años, el narcotráfico dejó de ser únicamente un problema de seguridad pública para convertirse en un fenómeno que permeó instituciones, gobiernos locales y estructuras de poder regional. Hoy, vastas zonas del territorio nacional se encuentran bajo la influencia o control de organizaciones criminales que desafían al Estado mexicano, imponen reglas, cobran extorsiones, controlan economías enteras y limitan el ejercicio pleno de la autoridad.

    Desde la óptica de Washington, estos grupos representan una amenaza directa para la seguridad de Estados Unidos por el tráfico de drogas, especialmente fentanilo, así como por sus redes financieras y de contrabando. Sin embargo, la discusión no debería centrarse únicamente en el impacto que tienen al norte de la frontera. La primera víctima de los cárteles ha sido México.

    Por ello resulta cuestionable la narrativa oficial que presenta cualquier señalamiento extranjero sobre la infiltración criminal en la política mexicana como una agresión a la soberanía nacional. La soberanía no se vulnera cuando se denuncia la presencia de criminales en las estructuras de gobierno; la soberanía se debilita cuando grupos delincuenciales sustituyen al Estado, controlan municipios enteros y condicionan la vida de millones de ciudadanos.

    En ese contexto, el discurso pronunciado por la presidenta Sheinbaum en la Plaza de la República, donde denunció supuestas intenciones de injerencia extranjera y advertencias sobre intentos de influir en los procesos electorales mexicanos, parece haber elevado innecesariamente la tensión bilateral. En lugar de privilegiar la prudencia diplomática, el mensaje adquirió un tono de confrontación que difícilmente contribuirá a mejorar una relación estratégica para ambos países.

    México y Estados Unidos comparten una de las fronteras más dinámicas del mundo, intercambios comerciales superiores a cientos de miles de millones de dólares al año y desafíos comunes en materia migratoria, económica y de seguridad. Convertir las diferencias en un conflicto político permanente no beneficia a ninguna de las dos naciones.

    La preocupación de Washington respecto a posibles vínculos entre funcionarios públicos y organizaciones criminales puede resultar incómoda para el gobierno mexicano, pero ignorarla o descalificarla mediante discursos nacionalistas no resolverá el problema de fondo. La pregunta central no es si existe presión extranjera, sino qué tan profunda es la penetración del crimen organizado en determinadas regiones y estructuras políticas del país.

    La historia reciente demuestra que los cárteles han logrado construir redes de protección política que les permiten operar con impunidad. Negar esa realidad sería tan irresponsable como aceptar sin pruebas cualquier acusación proveniente del extranjero. Lo que corresponde es fortalecer las instituciones de procuración de justicia, transparentar las investigaciones y garantizar que nadie esté por encima de la ley.

    La defensa de la soberanía nacional debe comenzar por recuperar plenamente el control territorial del Estado mexicano. Mientras existan regiones donde las organizaciones criminales ejerzan funciones que corresponden a las autoridades legítimas, cualquier discurso patriótico corre el riesgo de convertirse en una simple declaración retórica.

    La relación entre Trump y Sheinbaum será inevitablemente complicada por sus diferencias de visión política. Sin embargo, el mayor desafío no debería ser la confrontación verbal entre ambos gobiernos, sino la construcción de mecanismos eficaces para combatir a quienes verdaderamente amenazan la estabilidad de México: las organizaciones criminales y sus redes de protección política.

    Porque la soberanía no se pierde cuando un aliado cuestiona la actuación de un gobierno. La soberanía se pierde cuando el Estado deja de ejercer plenamente su autoridad sobre su propio territorio.