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De Cinco Estrellas. 50 años del Festival Internacional del Arte, Queso y Vino 2026. Por: Victoria González Prado Destacado

15 Abr 2026
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De Cinco Estrellas. 50 años del Festival Internacional del Arte, Queso y Vino 2026. Por: Victoria González Prado En la presentación del Festival Internacional del Arte, Queso y Vino 2026.
  • 50 años del Festival Internacional del Arte, Queso y Vino 2026, del 7 al 24 de mayo en Tequisquiapan
  • Hong Kong exige a los viajeros dar la contraseña de sus dispositivos electrónicos bajo amenaza de prisión
  • En México 6 de cada 10 profesionistas aspiran a adoptar el nomadismo digital. Además, se acelera la llegada de nómadas rumbo al Mundial 2026 

El Festival Internacional del Arte, Queso y Vino 2026 que se realiza año con año en el Pueblo Mágico de Tequisquiapan en esta ocasión será del 7 al 24 de mayo, fue presentado recientemente en Punto México de la Secretaría de Turismo federal (Sectur).

Marte Luis Molina Orozco, director general de Gestión Social de Destinos en representación de Josefina Rodríguez Zamora, titular de la Sectur, destacó el crecimiento turístico de Tequisquiapan como caso de éxito de desarrollo local.

“Antes, quizá, solo se producía vino para el consumo local. Hoy se invita a las personas a vivir toda una experiencia alrededor de la cata. Hoy se genera un festival que, con más de 200 mil visitantes esperados del 7 al 24 de mayo, refleja una mejor optimización de los recursos y la capacidad de generar prosperidad compartida”.  

Asimismo, dijo que actualmente, cerca de 70 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del municipio está vinculado al turismo, reflejo de transformación profunda en su vocación económica y social.

Enfatizó que el festival, “no sólo impulsa la actividad turística, sino que fortalece la identidad comunitaria y genera experiencias en torno al vino, la gastronomía y la cultura”.

En su oportunidad, Rodrigo Ibarra Lozano, director de Promoción Turística de la Secretaría de Turismo de Querétaro, destacó que este festival posiciona a la entidad como referente nacional e internacional en enoturismo, consolidando la Ruta del Arte, Queso y Vino como uno de los principales atractivos del país.

También participó, el presidente municipal de Tequisquiapan, Héctor Magaña Rentería, y señaló, que el festival se mantiene como evento gratuito y abierto a todas las personas, lo que ha permitido ampliar su alcance y fortalecer su carácter social y familiar.

Cabe destacar que el Festival Internacional del Arte, Queso y Vino 2026 Se desarrollará en distintos puntos del centro de Tequisquiapan, como el Parque La Pila, el Jardín Principal Miguel Hidalgo, el Jardín del Arte y el Teatro del Pueblo, convirtiendo al destino en gran espacio abierto donde la cultura, la gastronomía y el entretenimiento se viven en cada rincón.

Otro punto importante es que el festival celebra este año 2026 50 años de historia, y se desarrollará programa que integra actividades culturales, gastronómicas, artísticas y deportivas. La inauguración será el jueves 7 de mayo en la Plaza Principal Miguel Hidalgo, con la presentación estelar de la Sinfónica de La Serena.

También habrá espectáculos como el Show Mexicanísimo de la Alta Escuela Ecuestre Domecq, conciertos con el grupo Kabah, El Gran Silencio y Bronco. Además, eventos deportivos como el Correfest, el 24 de mayo, junto con escenarios alternos que darán espacio a artistas locales y regionales.

Con esta oferta, el festival se reafirma como uno de los eventos más importantes del país, al conjugar tradición, innovación y desarrollo social, posicionando a Tequisquiapan como destino clave del turismo en México. Este encuentro busca involucrar a productores, artesanos, sector académico y comunidad local en dinámica de beneficio colectivo.  El presidente municipal concluyó su participación al comentar que el festival contribuye a romper la estacionalidad turística, al consolidarse como oferta atractiva posterior a la temporada de Semana Santa.

“Tequisquiapan cumple con los objetivos del programa Pueblos Mágicos, al combinar cercanía con mercados turísticos estratégicos como Ciudad de México y Querétaro, además de ofrecer experiencias auténticas que integran tradición, arte y participación comunitaria.

 
En la presentación del Festival Internacional del Arte, Queso y Vino 2026.

 

***** El gobierno de Hong Kong (China) exige a los viajeros que proporcionen sus contraseñas a los agentes de policía. Si se niegan, pueden enfrentar multas cuantiosas y penas de prisión.

Desde el pasado 23 de marzo entró en vigor modificación de la Ley de Seguridad Nacional por la que negarse a proporcionar la contraseña o facilitar el acceso a teléfonos móviles, portátiles o tablets a los oficiales de aduanas supone delito.

No facilitar la clave estará penado con multas de 100 mil dólares hongkoneses (aproximadamente 10 mil 930 euros) y un año de prisión; ofrecer datos erróneos se castiga con sanciones de 500 mil dólares (54 mil 650 euros) y tres años de cárcel.

Este cambio legal afecta a residentes, visitantes y pasajeros en tránsito en el Aeropuerto Internacional de Hong Kong, independientemente de su nacionalidad.

Además, el gobierno de Hong Kong tiene mayor autoridad para confiscar y retener, como prueba, cualquier dispositivo personal que considere vinculado a delitos contra la seguridad nacional.

Este cambio se produce en momento clave para la industria turística de la Región Administrativa Especial, según el último informe del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC).

La entidad estima que las llegadas de visitantes internacionales en 2025 alcanzaron los 50,3 millones, lo que representa 22.9 por ciento de caída respecto al máximo de 65,3 millones registrado en 2018. Al mismo tiempo, el gasto de los viajeros de negocios se situó 16.8 por ciento, por debajo de los niveles del mismo año.  

76 por ciento del total de visitantes internacionales que llegaron a Hong Kong en 2025 provino de China continental, mientras que solo24 por ciento llegó desde otros mercados globales. 

 
Hong Kong exige a los viajeros dar la contraseña de sus dispositivos electrónicos.

 

***** A semanas de que México se convierta en uno de los epicentros globales del fútbol, nueva ola de visitantes ya comienza a llegar al país: los nómadas digitales. Más allá del turismo tradicional, este perfil que combina trabajo remoto con movilidad internacional está marcando antesala del Mundial 2026 con impacto en las ciudades sede del evento: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

De acuerdo con la Secretaría de Turismo federal, el país inició 2026 con cifras históricas en turismo internacional. Tan solo en enero, se registró la llegada de 8.84 millones de visitantes internacionales, lo que representa 10 por ciento de incremento frente al mismo periodo del año anterior y el nivel más alto para primer mes desde que se tiene registro.1 Este crecimiento sostenido anticipa año clave para la industria turística, en el que México se posiciona como uno de los destinos más relevantes a nivel global.

Así, los nómadas digitales están jugando papel estratégico. No solo llegan antes que el grueso de los aficionados, sino que permanecen más tiempo, consumen de forma local y demandan infraestructura adaptada a modelos híbridos de trabajo.

El fenómeno no es casualidad. El nomadismo digital ha pasado de ser aspiración a realidad creciente en México. De acuerdo con el estudio Retos y perspectivas del trabajo de WeWork y PageGroup, 61 por ciento de los profesionales afirma que le gustaría adoptar este estilo de vida, mientras que 7 por ciento ya lo practica o 5 por ciento lo ha experimentado previamente.

Claudio Hidalgo, presidente de WeWork para Latinoamérica comenta: “estamos viendo cómo México se consolida como un punto de conexión para talento global que no solo visita, sino que se instala temporalmente y forma parte activa de las ciudades. Este tipo de usuario está redefiniendo la manera en que se habitan y se consumen los espacios”.

A nivel global, esta evolución se refleja en el comportamiento de los usuarios de espacios flexibles. El informe Member Year in Review de la empresa mencionada revela que existe grupo creciente de profesionales que trabajan desde más de 30 ubicaciones distintas en un solo año, e incluso algunos desde más de 50, reforzando estilo de vida basado en la movilidad y la flexibilidad.

La combinación de conectividad, oferta cultural, costo competitivo y ecosistemas urbanos en crecimiento ha posicionado a México como destino clave para este perfil de viajero. De hecho, Ciudad de México ya se ubica entre los tres mercados más importantes de WeWork a nivel global, junto con Nueva York y Londres, lo que confirma su relevancia como hub de negocios y talento internacional.

El Mundial 2026 traerá aficionados y transformación en la dinámica económica de las ciudades sede. A diferencia del turista tradicional, los nómadas digitales: permanecen por semanas o meses. Consumen servicios locales de forma recurrente. Integran comunidades profesionales y sociales. Impulsan economías como vivienda temporal, coworking, gastronomía y movilidad

Este perfil contribuye a modelo de turismo de larga estancia y alto valor, alineado con la visión de la Secretaría de Turismo de posicionar a México como uno de los destinos más relevantes a nivel global.

“Con selecciones y aficiones de países como Argentina, Japón o Nueva Zelanda llegando al país, el Mundial 2026 se perfila como un evento deportivo y un punto de inflexión en la forma en que las personas viven, trabajan y se desplazan. En este escenario, México será anfitrión de una nueva generación de talento global que redefine las fronteras entre trabajo, turismo y estilo de vida”, concluyó Claudio Hidalgo. 

México acelera la llegada de nómadas digitales rumbo al Mundial 2026.


“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • JUNIO 2026
    La verdadera amenaza a la soberanía mexicana 

    La relación entre los gobiernos de la presidenta Claudia Sheinbaum y Donald Trump atraviesa uno de sus momentos más complejos y delicados. Más allá de las diferencias ideológicas naturales entre una mandataria identificada con la izquierda latinoamericana y un presidente estadounidense de corte nacionalista y conservador, el punto de choque se encuentra en un tema que afecta directamente a ambas naciones: el poder del crimen organizado y la presencia de actores políticos vinculados con estructuras criminales.

    Durante años, el narcotráfico dejó de ser únicamente un problema de seguridad pública para convertirse en un fenómeno que permeó instituciones, gobiernos locales y estructuras de poder regional. Hoy, vastas zonas del territorio nacional se encuentran bajo la influencia o control de organizaciones criminales que desafían al Estado mexicano, imponen reglas, cobran extorsiones, controlan economías enteras y limitan el ejercicio pleno de la autoridad.

    Desde la óptica de Washington, estos grupos representan una amenaza directa para la seguridad de Estados Unidos por el tráfico de drogas, especialmente fentanilo, así como por sus redes financieras y de contrabando. Sin embargo, la discusión no debería centrarse únicamente en el impacto que tienen al norte de la frontera. La primera víctima de los cárteles ha sido México.

    Por ello resulta cuestionable la narrativa oficial que presenta cualquier señalamiento extranjero sobre la infiltración criminal en la política mexicana como una agresión a la soberanía nacional. La soberanía no se vulnera cuando se denuncia la presencia de criminales en las estructuras de gobierno; la soberanía se debilita cuando grupos delincuenciales sustituyen al Estado, controlan municipios enteros y condicionan la vida de millones de ciudadanos.

    En ese contexto, el discurso pronunciado por la presidenta Sheinbaum en la Plaza de la República, donde denunció supuestas intenciones de injerencia extranjera y advertencias sobre intentos de influir en los procesos electorales mexicanos, parece haber elevado innecesariamente la tensión bilateral. En lugar de privilegiar la prudencia diplomática, el mensaje adquirió un tono de confrontación que difícilmente contribuirá a mejorar una relación estratégica para ambos países.

    México y Estados Unidos comparten una de las fronteras más dinámicas del mundo, intercambios comerciales superiores a cientos de miles de millones de dólares al año y desafíos comunes en materia migratoria, económica y de seguridad. Convertir las diferencias en un conflicto político permanente no beneficia a ninguna de las dos naciones.

    La preocupación de Washington respecto a posibles vínculos entre funcionarios públicos y organizaciones criminales puede resultar incómoda para el gobierno mexicano, pero ignorarla o descalificarla mediante discursos nacionalistas no resolverá el problema de fondo. La pregunta central no es si existe presión extranjera, sino qué tan profunda es la penetración del crimen organizado en determinadas regiones y estructuras políticas del país.

    La historia reciente demuestra que los cárteles han logrado construir redes de protección política que les permiten operar con impunidad. Negar esa realidad sería tan irresponsable como aceptar sin pruebas cualquier acusación proveniente del extranjero. Lo que corresponde es fortalecer las instituciones de procuración de justicia, transparentar las investigaciones y garantizar que nadie esté por encima de la ley.

    La defensa de la soberanía nacional debe comenzar por recuperar plenamente el control territorial del Estado mexicano. Mientras existan regiones donde las organizaciones criminales ejerzan funciones que corresponden a las autoridades legítimas, cualquier discurso patriótico corre el riesgo de convertirse en una simple declaración retórica.

    La relación entre Trump y Sheinbaum será inevitablemente complicada por sus diferencias de visión política. Sin embargo, el mayor desafío no debería ser la confrontación verbal entre ambos gobiernos, sino la construcción de mecanismos eficaces para combatir a quienes verdaderamente amenazan la estabilidad de México: las organizaciones criminales y sus redes de protección política.

    Porque la soberanía no se pierde cuando un aliado cuestiona la actuación de un gobierno. La soberanía se pierde cuando el Estado deja de ejercer plenamente su autoridad sobre su propio territorio.