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De Cinco Estrellas. Con inversión aproximada de 520 millones de pesos, IHG y Desarrollos Almatierra abrirán hotel en San Miguel de Allende. Por: Victoria González Prado Destacado

10 Abr 2026
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De Cinco Estrellas. Con inversión aproximada de 520 millones de pesos, IHG y Desarrollos Almatierra abrirán hotel en San Miguel de Allende. Por: Victoria González Prado Colocan la primera piedra de nuevo hotel en San Miguel de Allende, Guanajuato.
  • Con inversión aproximada de 520 millones de pesos, IHG y Desarrollos Almatierra abrirán hotel en San Miguel de Allende, Guanajuato
  • Dona, Airbnb, casi 3 millones de pesos a organizaciones mexicanas con impacto social y ambiental 
  • Jalisco, será Host City de la Guía Michelin en mayo próximo en la capital tapatía

Con inversión aproximada de 520 millones de pesos, IHG Hotels & Resorts y el grupo mexicano Desarrollos Almatierra anuncian el nuevo proyecto Holiday Inn San Miguel de Allende, Guanajuato, que busca integrarse al dinamismo cultural y turístico de una de las ciudades más emblemáticas del país, reconocida de forma recurrente en los rankings globales de destinos predilectos.

La apertura está prevista para el invierno de 2027. El desarrollo se ubicará en el corazón de la ciudad, donde convergen la historia y la contemporaneidad.

De esta forma se colocó la primera piedra de este inmueble, que impulsará el crecimiento económico local con la generación estimada de 140 empleos directos y más de 300 indirectos.

El nuevo hotel contará con 155 habitaciones bajo los estándares globales de Holiday Inn, ofreciendo experiencia funcional y contemporánea. El espacio será altamente versátil para viajeros de negocios y placer, integrando restaurante de servicio completo, bar, salones para eventos, alberca exterior, gimnasio, centro de negocios y conectividad wifi de alta velocidad.

Paul Adan, SVP de Desarrollo para MLAC en IHG, señala: “traemos marca reconocida globalmente por la confianza que inspira y la consistencia de su experiencia, a un destino tan celebrado como San Miguel de Allende es un paso relevante para seguir ampliando nuestra presencia en México, alineados con nuestro objetivo de casi duplicar nuestra huella en el país en los próximos años. Estamos muy entusiasmados de hacerlo junto con socios como Desarrollos Almatierra, para sumar valor al destino y acompañar su evolución turística”.

Por su parte, Javier Arroyo, director general de Desarrollos Almatierra, comenta: “La incorporación de Holiday Inn eleva la propuesta con una marca reconocida por su servicio y estándares, y nos permite ofrecer una experiencia hotelera alineada con la demanda del mercado nacional e internacional. Celebramos la confianza mutua que ha hecho posible esta alianza y miramos con gran optimismo el futuro de San Miguel de Allende y de este nuevo hotel”.

El proyecto responde a la creciente demanda en San Miguel de Allende, Patrimonio Mundial por la Unesco, impulsada por visitantes de México, Estados Unidos y Canadá. El destino se consolida como punto clave para el turismo de placer, bodas y eventos sociales, gracias a su riqueza cultural y su vibrante escena gastronómica.

 
Colocan la primera piedra de nuevo hotel en San Miguel de Allende, Guanajuato.

 

***** Como parte de su compromiso por fortalecer a las comunidades donde tiene presencia, Airbnb anuncia apoyo de casi 3 millones de pesos a organizaciones mexicanas con impacto social y ambiental.

Lanzado en 2020, el Fondo Comunitario de Airbnb es iniciativa global de 100 millones de dólares diseñada para apoyar a las comunidades locales y a las personas que viven en ellas. Cada año, los anfitriones en la plataforma participan activamente proponiendo organizaciones y causas que impactan positivamente en sus comunidades, incluye el apoyo a proyectos enfocados en el empoderamiento económico de las mujeres, la prevención del abuso y la explotación, así como iniciativas de sostenibilidad ambiental y turismo responsable.

Este año, Airbnb apoyará a 17 organizaciones sin fines de lucro en siete países de América Latina, incluyendo las siguientes organizaciones beneficiarias en México:

Asociación Femenil de Ejecutivas de Empresas Turísticas de la República Mexicana, A.C.: Esta donación representa el compromiso con el empoderamiento comunitario y la promoción de oportunidades inclusivas.

Patronato EcoPark Cancún: Los recursos se destinarán para mejorar y revitalizar las áreas verdes del parque, promoviendo la convivencia familiar, recreación y acceso a espacio público seguro, inclusivo y accesible.  

Vuela Fundación: La donación se destinará a apoyar a las familias de niños que viajan de todo el país a la Ciudad de México para recibir tratamiento oncológico en los hospitales de la capital.

A través de estas iniciativas, Airbnb continúa invirtiendo en las comunidades de los anfitriones, empoderándolos y apoyando las causas que más importan a los grupos de interés. Airbnb espera continuar este trabajo para finales de 2030.

**Las donaciones dadas por el Fondo Comunitario de Airbnb son voluntarias y no implican ningún tipo de relación comercial, asociación o representación con las organizaciones beneficiarias. No asume ninguna responsabilidad por el uso de los fondos donados más allá de los fines para los que fueron destinados.

 
Dona, Airbnb, casi 3 millones de pesos a organizaciones mexicanas.

 

***** Con más de 46 mil establecimientos de alimentos y tres Denominaciones de Origen, Jalisco proyecta su identidad culinaria ante el mundo. Así la cocina de la entidad se consolida como principal referente de la hospitalidad en el continente, al ser designada, Guadalajara como Host City —ciudad anfitriona— para la Ceremonia de la Guía Michelin México 2026.

Esto confirma que el proceso de evaluación ya está activo, con inspectores anónimos que auditan la calidad de los establecimientos en la entidad.

La distinción marca hito para la industria turística local, posicionando a Guadalajara y sus destinos emblemáticos como epicentro de la toma de decisiones y el reconocimiento de la industria restaurantera nacional.

Michelle Fridman Hirsch, secretaria de Turismo de Jalisco, al hacer uso de la palabra comentó: "un destino puede tener presupuesto y voluntad, pero la identidad y la historia no se compran con nada. En Jalisco esa identidad es profunda y arraigada; por eso, recibir una plataforma del prestigio de Michelin no sólo nos llena de orgullo, sino que nos compromete a seguir siendo el referente de la máxima expresión de México ante el mundo". 

La gala oficial, en la que se entregarán las Estrellas Michelin, distintivos Bib Gourmand y Estrellas Verdes, se realizará en mayo próximo integrando a Jalisco en expansión estratégica que también incluye a Puebla y Yucatán.

La Guía ofrece apertura real para que platillos icónicos como la torta ahogada, la birria y la carne en su jugo, así como cenadurías de barrio y taquerías, reciban el reconocimiento Bib Gourmand por su excelente relación calidad-precio. Y, también, la oportunidad de obtener la Estrella Verde Michelin, para establecimientos con prácticas sostenibles.

La elección de Jalisco como sede responde a su sólida infraestructura y al peso del sector, que actualmente aporta más del 9 por ciento del PIB estatal.

El estado sostiene más de 157 mil empleos formales en el sector turístico, posee oferta de más de 83 mil habitaciones de hotel y conectividad aérea en expansión.

“Decidimos compartir con Michelin lo que le decimos a los miles de eventos que llegan al estado: tenemos infraestructura de primer mundo, aeropuertos conectados y la oferta hotelera más grande del país. Somos un destino que lo tiene todo: montaña, playa, tradición y una competitividad que nos permite ser la sede más mexicana de los grandes eventos globales”, agregó la titular de Turismo.  

Ignacio Alarcón Rodríguez Pacheco, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), aseguró: “ser sede de la ceremonia convierte al destino en el epicentro de la conversación gastronómica internacional. Es lugar donde se concentrarán chefs, medios, líderes de la industria y viajeros de alto valor. Es plataforma de promoción turística de alcance global y una oportunidad para proyectar la identidad, la oferta y la capacidad de un destino frente al mundo.

“Desde Canirac celebramos esta decisión y reiteramos nuestro compromiso de seguir articulando esfuerzos para que la gastronomía mexicana continúe consolidándose como un motor de desarrollo, identidad y proyección internacional”, dijo el presidente de la Canirac. 

Como parte de las acciones inmediatas, se trabaja en conjunto con la Canirac para que los restaurantes locales preparen menús especiales y se planean activaciones gastronómicas (pop-ups), en diversos municipios del interior para democratizar el impacto de la Guía.

El alcance de esta designación se integra a este año histórico 2026, en el que el estado también será sede de la Copa Mundial de Fútbol y de la primera edición continental de ITB Americas.

En conjunto, estos eventos forman parte de estrategia integral que busca detonar inversión, fortalecer la conectividad y elevar el perfil internacional del estado, alineando el desarrollo económico con el posicionamiento de la marca destino.

La designación como Host City en 2026 es la antesala de estrategia para consolidar 2027 como el año de la gastronomía.

 
Jalisco, Host City de la Guía Michelin.

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.