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De Cinco Estrellas. Los 12 días de alegría navideña de Air Canada: el recuento de un año de éxitos. Por: Victoria González Prado Destacado

15 Dic 2025
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De Cinco Estrellas. Los 12 días de alegría navideña de Air Canada: el recuento de un año de éxitos. Por: Victoria González Prado Más de mil niños viajaron a parques temáticos. Quebec cuenta con equipo en tierra totalmente eléctrico y reciben premios SKYTRAX.
  • Los 12 días de alegría navideña de Air Canada: el recuento de un año de éxitos
  • Yuriria: patrimonio vivo entre historia, La Laguna y tradiciones ancestrales 

Air Canada hace recuento del 2025, año marcado por importantes logros y momentos clave. Con agradecimiento por la lealtad de sus pasajeros, la dedicación profesional de sus empleados y el apoyo de sus socios.

La aerolínea de la hoja de maple, celebra su liderazgo global reflejado en el video 12 Days of Cheer (página web en inglés), que destaca el compromiso de la aerolínea por seguir construyendo sobre estos éxitos rumbo al 2026.  

Michael Rousseau, presidente y director general de Air Canada, comenta: “apreciamos profundamente la lealtad de nuestros pasajeros y la dedicación de nuestros empleados, quienes representan lo mejor de Canadá en todo el mundo. Logramos alcanzar muchas metas importantes, desde ampliar aún más nuestra red hasta mejorar el servicio al pasajero y fortalecer nuestros lazos con la comunidad”.  

Recibió también premios: la ‘Mejor Aerolínea en Norteamérica’ en los Skytrax World Airline Awards 2025. Reconocieron la Air Canada Signature Suite de Toronto como el ‘Mejor Servicio de Alimentos en Sala de Clase Ejecutiva del Mundo’ por segundo año consecutivo, y la ‘Mejor Tripulación de Cabina en Canadá y Norteamérica’.

También recibió premio como la ‘Mejor Aerolínea de Bajo Costo en Canadá’ para su filial Rouge, la ‘Más Amigable para Familias en Norteamérica’, el ‘Mejor Servicio de ‘Catering a Bordo en Premium Economy en Norteamérica’, el ‘Mejor Catering a Bordo en Clase Ejecutiva en Norteamérica’ y la ‘Mejor Sala VIP de Clase Ejecutiva en Norteamérica’.

Asimismo, abrió dos nuevos Cafés en zona doméstica: uno en el Aeropuerto Internacional Montréal-Trudeau y otro en el Aeropuerto Internacional de Vancouver, pensados para ofrecer espacio donde los pasajeros puedan comer algo, trabajar y recargar energía antes de su vuelo, ambos cuentan con menú curado que combina sabores locales con amenidades modernas.

En 2025, la línea aérea logró uno de sus mejores desempeños en puntualidad (OTP, por sus siglas en inglés), ubicándose en el Top 3 durante tres meses, dos de los cuales la posicionaron como la aerolínea número uno en Norteamérica, según la firma de análisis Cirium. Mejoró su OTP en tres puntos porcentuales respecto a 2024, reflejando el trabajo de su personal y las inversiones en tecnología, programación y eficiencia operativa.

De igual manera, fue reconocida como una de los ‘Mejores Empleadores en Materia de Diversidad en Canadá 2025’ por séptima ocasión en 10 años. Una de los ‘Mejores Empleadores de Montreal’ por 12º año consecutivo y una de las ‘Mejores Empleadores para Jóvenes en Canadá 2025’ por segundo año consecutivo. Galardonada por la Mejor Estrategia de Diversidad, Equidad e Inclusión en Salud Mental, y su programa de bienestar para empleados, Unlock the Best in You, recibió por segundo año seguido el premio al ‘Mejor Programa Global de Salud Mental’ por parte de los InsideOut Awards.

El operador turístico Air Canada Vacations celebró 50 años de hacer realidad los viajes de ensueño el invierno pasado. Este año, elevó la experiencia en cabinas Economy al ampliar su oferta gratuita de cerveza, vino y botanas exclusivas hechas en Canadá para todos los pasajeros en todos los vuelos, incluyendo rutas a México y el Caribe y también, añadió los favoritos canadienses MadeGood Mornings Cinnamon Bun Soft Baked Oat Bars y los Greenhouse Ginger Defence Wellness Shots a su oferta a bordo. 

La aerolínea lanzó 12 nuevos destinos internacionales, incluyendo a Manila, Filipinas, y anunció siete más para 2026, como Montréal–Berlín, Montréal–Palma de Mallorca, Montréal–Nantes y Toronto–Ponta Delgada.

Dreams Take Flight, Air Canada y la Air Canada Foundation celebraron otro año exitoso de viajes llenos de magia hacia parques temáticos en Florida y California. Este año, más de mil niños de todo Canadá vivieron día lleno de atracciones y fantasía gracias al programa.

La estación de la Ciudad de Quebec se convirtió en la primera en contar con equipo de apoyo en tierra (GSE, por sus siglas en inglés) totalmente eléctrico. Logró electrificar 100 por ciento su flota de GSE en todas las categorías principales. Así, equipos impulsados por combustibles fósiles a alternativas eléctricas, incluyendo tractores de equipaje y rampa, bandas transportadoras, elevadoras de contenedores y tractores de aeronaves en YQB.

El programa de lealtad Aeroplan, alcanzó hito histórico en 2025: llegó a 10 millones de socios y amplió su alcance con serie de nuevas alianzas diseñadas para que los beneficios de lealtad sean más atractivos y versátiles.

En septiembre, la aerolínea recibió, por sexto año consecutivo, el premio a la Aerolínea Global de Cinco Estrellas de la Airline Passenger Experience Association (APEX) 2026 Awards. También, su wifi a bordo patrocinado por Bell, gratuito para los socios Aeroplan, fue reconocido por APEX como la ‘Mejor Conectividad en Vuelo’. Los premios se basaron en votos de más de un millón de pasajeros.

A principios de este año, Air Canada anunció expansión significativa de su programación hacia América Latina comenzando este invierno, con cuatro nuevos destinos, 13 nuevas rutas e incremento del 16 por ciento en capacidad.


Más de mil niños viajaron a parques temáticos. Quebec cuenta con equipo en tierra totalmente eléctrico y reciben premios SKYTRAX.   

 

***** Sí, Yuriria está en el corazón del Bajío. Se levanta como uno de los destinos culturales más significativos. Reconocido como Pueblo Mágico, su identidad se construye sobre tres pilares que dialogan entre sí: un legado virreinal excepcional, entorno lacustre histórico y patrimonio intangible que se expresa en danzas, oficios y celebraciones que han sobrevivido por siglos.

De todo esto, nos comenta Sara Pérez, quien escribió el texto, “solo les hablaré un poco, pues los lugares que alberga Yuriria en Guanajuato, son tan interesantes que queremos te quedes con curiosidad y visites el lugar. Estoy segura que te va a fascinar”.

Ahí te encontrarás con el Exconvento de San Pedro y San Pablo, construido en el siglo XVI por la orden agustina, es el guardaespaldas espiritual e histórico de la ciudad. Su fachada plateresca, adornada con arte tequitqui, representa la fusión entre la cosmovisión indígena y el simbolismo cristiano. Al recorrer sus claustros, murales y gárgolas zoomorfas, el visitante descubre una de las obras más notables del México colonial temprano y laboratorio vivo de historia, arquitectura y mestizaje cultural.

A unos pasos del centro, la Laguna de Yuriria se extiende como obra monumental que transformó el paisaje desde 1550. Concebida por fray Diego de Chávez como el primer proyecto hidráulico de Latinoamérica, hoy es un Sitio RAMSAR que resguarda aves migratorias, humedales y comunidades pesqueras que mantienen viva la relación ancestral entre el pueblo y el agua. Aquí, la pesca artesana, las canoas tradicionales y el uso del tule conservan vínculo directo con las formas de vida prehispánicas.

Sara, asegura que ese legado perdura también en la cestería de tule, uno de los oficios más representativos de Yuriria. La elaboración de petates —considerados sagrados en Mesoamérica—, canastas y piezas utilitarias reflejan conocimiento transmitido de generación en generación. El tejido, que combina técnica, precisión y memoria, se enriquece hoy con proyectos innovadores como el taller de papel de lirio, ejemplo de creatividad sustentable y apropiación contemporánea del territorio.

Otro ícono cultural es la Danza de Paloteros, de las expresiones purépechas más antiguas de la región. A diferencia de otras danzas tradicionales, su lenguaje no se basa en el zapateo sino en coreografía ritual que simula batalla. Los golpes de los palos, los desplazamientos y las formaciones evocan antiguos ensayos de guerra entre purépechas y pueblos chichimecas. Actualmente, esta danza se presenta en festividades religiosas y comunitarias, consolidándose como símbolo identitario del Bajío.

No olviden dice Sara Pérez, que, a lo largo del año, Yuriria celebra su herencia con calendario vibrante de festividades donde convergen música, danzas, peregrinaciones, mojigangas y expresiones de fe que convierten al municipio en escenario cultural vivo.

Con su profunda raíz histórica y su patrimonio artesanal y simbólico, Yuriria es destino donde la cultura no se observa: se vive, se escucha y se celebra.

 
Con su profunda raíz histórica, patrimonio artesanal y simbólico, Yuriria es destino donde la cultura se vive, se escucha y se celebra. 

 

“El ángel de la fama tiene sus alas hechas de papel... periódico”

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Twitter: @victoriagprado

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.