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La USICAMM debe desaparecer, los docentes exigen un modelo justo Destacado

01 Oct 2025
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La USICAMM debe desaparecer, los docentes exigen un modelo justo Imagen tomada de: https://snte.org.mx/

El secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), maestro Alfonso Cepeda Salas, inauguró en Ciudad Acuña la Casa Club del Jubilado, símbolo del reconocimiento a quienes entregaron su vida al servicio docente.

 

En su mensaje, destacó que, “así como se honra la trayectoria de los maestros retirados, también se debe garantizar justicia laboral para las nuevas generaciones, mediante la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM) que tanto daño ha causado al magisterio”.

 

Recordó que, en la encuesta nacional aplicada el año pasado a más de 670 mil maestros, los agremiados al SNTE manifestaron de manera contundente su rechazo al actual esquema de la USICAMM, por considerarlo burocrático, inequitativo y ajeno al verdadero mérito docente. La demanda es unánime: ¡Fuera USICAMM!

 

“Que se hagan realmente los cambios de fondo que se requieren y no solo de forma, para reivindicar los derechos laborales, salariales, profesionales de las maestras y los maestros de México”, subrayó.

 

Por su parte, la secretaria general de la Sección 38, Isela Licerio Luévano, señaló que la Casa Club del Jubilado es la muestra del compromiso del Sindicato con sus agremiados en todas las etapas de su vida laboral.

 

“Nuestros jubilados no sólo han cumplido con su responsabilidad en las aulas y en la administración educativa. Ustedes son la memoria viva de nuestra organización, el testimonio de la entrega, la vocación y el amor por la educación”.

 

Destacó que nombrar este espacio en honor al dirigente nacional del SNTE, maestro Alfonso Cepeda Salas, “es un justo reconocimiento a un destacado coahuilense de gran liderazgo y de entrega permanente por garantizar mejores condiciones salariales y prestacionales para los trabajadores de la educación activos y jubilados”.

 

Al evento asistieron funcionarios estatales, así como los secretarios generales de la Sección 5, de Coahuila, Everardo Padrón García, y de la Sección 49, de Nayarit, Irma Alicia Peña Arcadia. Además, los representantes del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE en las Secciones 38 y 5, Aquiles Cortés López y Adolfo Salinas Garza, respectivamente.

 

Posteriormente, el maestro Alfonso Cepeda sostuvo un encuentro con el Comité de la Sección 38 y jubilados, en el que informó sobre las actividades que ha realizado al frente del Sindicato.

 

Como último punto de su gira a Coahuila, el maestro Cepeda Salas se reunió con secretarios generales delegacionales de la Sección 5 de Coahuila, para escuchar sus necesidades y establecer una ruta de atención.

 

Con información de: https://snte.org.mx/

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El apunte del director

  • JUNIO 2026
    La verdadera amenaza a la soberanía mexicana 

    La relación entre los gobiernos de la presidenta Claudia Sheinbaum y Donald Trump atraviesa uno de sus momentos más complejos y delicados. Más allá de las diferencias ideológicas naturales entre una mandataria identificada con la izquierda latinoamericana y un presidente estadounidense de corte nacionalista y conservador, el punto de choque se encuentra en un tema que afecta directamente a ambas naciones: el poder del crimen organizado y la presencia de actores políticos vinculados con estructuras criminales.

    Durante años, el narcotráfico dejó de ser únicamente un problema de seguridad pública para convertirse en un fenómeno que permeó instituciones, gobiernos locales y estructuras de poder regional. Hoy, vastas zonas del territorio nacional se encuentran bajo la influencia o control de organizaciones criminales que desafían al Estado mexicano, imponen reglas, cobran extorsiones, controlan economías enteras y limitan el ejercicio pleno de la autoridad.

    Desde la óptica de Washington, estos grupos representan una amenaza directa para la seguridad de Estados Unidos por el tráfico de drogas, especialmente fentanilo, así como por sus redes financieras y de contrabando. Sin embargo, la discusión no debería centrarse únicamente en el impacto que tienen al norte de la frontera. La primera víctima de los cárteles ha sido México.

    Por ello resulta cuestionable la narrativa oficial que presenta cualquier señalamiento extranjero sobre la infiltración criminal en la política mexicana como una agresión a la soberanía nacional. La soberanía no se vulnera cuando se denuncia la presencia de criminales en las estructuras de gobierno; la soberanía se debilita cuando grupos delincuenciales sustituyen al Estado, controlan municipios enteros y condicionan la vida de millones de ciudadanos.

    En ese contexto, el discurso pronunciado por la presidenta Sheinbaum en la Plaza de la República, donde denunció supuestas intenciones de injerencia extranjera y advertencias sobre intentos de influir en los procesos electorales mexicanos, parece haber elevado innecesariamente la tensión bilateral. En lugar de privilegiar la prudencia diplomática, el mensaje adquirió un tono de confrontación que difícilmente contribuirá a mejorar una relación estratégica para ambos países.

    México y Estados Unidos comparten una de las fronteras más dinámicas del mundo, intercambios comerciales superiores a cientos de miles de millones de dólares al año y desafíos comunes en materia migratoria, económica y de seguridad. Convertir las diferencias en un conflicto político permanente no beneficia a ninguna de las dos naciones.

    La preocupación de Washington respecto a posibles vínculos entre funcionarios públicos y organizaciones criminales puede resultar incómoda para el gobierno mexicano, pero ignorarla o descalificarla mediante discursos nacionalistas no resolverá el problema de fondo. La pregunta central no es si existe presión extranjera, sino qué tan profunda es la penetración del crimen organizado en determinadas regiones y estructuras políticas del país.

    La historia reciente demuestra que los cárteles han logrado construir redes de protección política que les permiten operar con impunidad. Negar esa realidad sería tan irresponsable como aceptar sin pruebas cualquier acusación proveniente del extranjero. Lo que corresponde es fortalecer las instituciones de procuración de justicia, transparentar las investigaciones y garantizar que nadie esté por encima de la ley.

    La defensa de la soberanía nacional debe comenzar por recuperar plenamente el control territorial del Estado mexicano. Mientras existan regiones donde las organizaciones criminales ejerzan funciones que corresponden a las autoridades legítimas, cualquier discurso patriótico corre el riesgo de convertirse en una simple declaración retórica.

    La relación entre Trump y Sheinbaum será inevitablemente complicada por sus diferencias de visión política. Sin embargo, el mayor desafío no debería ser la confrontación verbal entre ambos gobiernos, sino la construcción de mecanismos eficaces para combatir a quienes verdaderamente amenazan la estabilidad de México: las organizaciones criminales y sus redes de protección política.

    Porque la soberanía no se pierde cuando un aliado cuestiona la actuación de un gobierno. La soberanía se pierde cuando el Estado deja de ejercer plenamente su autoridad sobre su propio territorio.